14 de abril de 2016

Los maestros de infantil, más propensos a sufrir problemas de voz

   MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Los profesores de educación infantil son los profesionales que más problemas de voz sufren, según el ranking de profesiones de riesgo elaborado por la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) con motivo del Día Mundial de la Voz que se celebra el próximo 16 de abril.

   La presidenta de la Comisión de Voz y Foniatría de la SEORL-CCC, Isabel García López, ha destacado de las condiciones de "trabajo vocal más adversas son para los profesores de infantil que tienen como alumnos a niños de 1 a 5 años". Además, ha destacado que los síntomas más frecuentes suelen ser carraspeo, cansancio vocal, ronquera, bloqueos de la voz, dificultad para que se les oiga bien y afonía.

   La prevalencia de la patología vocal en la población general oscila entre el 3 y el 9 por ciento, y puede ser más del doble en algunas profesiones, según datos de la SEORL-CCC.

   "Las publicaciones científicas destacan que las mujeres padecen más la disfonía entre los profesores, un 38 por ciento frente a un 26 por ciento; las alteraciones vocales en los profesores varían según el grado que enseñan: 36 por ciento en parvulario, 25 por ciento en primaria y 20 por ciento en secundaria", ha indicado el jefe de servicio de ORL del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Ignacio Cobeta.

   También ha señalado que otros factores que "se deben tener en cuenta es el tamaño de la clase, el número de alumnos, el número de horas lectivas y el ruido de la clase", pues todo esto influye en las consecuencias vocales.

PROFESIONES DE RIESGO

   "Un tercio de los trabajadores tienen en la voz su instrumento de trabajo y, por ello, es imprescindible aprender a cuidarla y más si el paciente desempeña alguna de las profesiones de mayor riesgo como profesores, monitores de gimnasio, predicadores, cantantes, actores y teleoperadores", ha explicado el doctor Cobeta.

   En este sentido, según el ranking elaborado por la SEORL-CCC, la segunda profesión con mas riesgo es la de los monitores de gimnasio. El estudio destaca que uno de cada cuatro profesores de aerobic reconocía haber sufrido problemas de voz.

   "Las condiciones ambientales de los gimnasios, la alta música de fondo y los grupos numerosos de alumnos obligan a los monitores a forzar mucho la voz, lo que provoca disfonías", ha afirmado la doctora García López.

   Otras profesiones con tendencia a sufrir patologías de la voz son los predicadores y los sacerdotes porque "la duración de los sermones es una causa de riesgo; la laringe, el órgano de la voz, no está preparada para hablar durante más de 50 minutos seguidos", ha explicado la doctora.

OTROS ESTUDIOS LO CONFIRMAN

   Un estudio finlandés publicado en 'Journal of Voice' revela que un 58 por ciento de los profesores de educación infantil presenta alguna patología vocal y un tercio de ellos consulta a un especialista para resolverlo. El trabajo también afirma que uno de cada cuatro predicadores reconoce haber tenido problemas por la voz y el 18 por ciento han sido diagnosticados de lesiones laríngeas.

   Por su parte, un trabajo británico publicado en la revista 'Occupational Medicine' confirma que los profesores de primaria y secundaria tienen una incidencia de disfonías de hasta el 28 por ciento y, además, son más vulnerables a la ansiedad y depresión.

   Además, refleja que el 16 por ciento de las consultas de voz por disfonía corresponden a usuarios de la voz artística, de los cuales eran cantantes el 90 por ciento y actores el 10 por ciento.

   Otra profesión de riesgo también es la de teleoperador y así lo afirma un estudio estadounidense sobre los trabajadores de la línea telefónica de emergencias. De los 157 teleoperadores que participaron, el 62 por ciento sufría ronquera, el 53 por ciento voz cansada, más de un tercio dificultad para hablar o cantar en voz baja, un 75 por ciento sequedad de garganta y más de la mitad tenía que hacer esfuerzos para hablar.

   Por último, un trabajo publicado en 'Logopedis, phoniatrics and vocology', analizó a cinco entrenadores de la liga irlandesa de fútbol y reconocieron acabar los partidos con la voz muy lastimada, ronquera y dolor al hablar.