16 de abril de 2019

Laringoespasmos, ¿qué hacer si te quedas sin aire de repente?

Laringoespasmos, ¿qué hacer si te quedas sin aire de repente?
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MILENA SHEHOVTSOVA

MADRID, 16 Abr. (EDIZIONES) -

No suele ser lo habitual pero, en algún momento de nuestra vida, nos puede pasar que no podamos respirar correctamente y lleguemos incluso a quedarnos durante algunos segundos sin aire, que nos parecen una eternidad; ante una angustiosa sensación de ahogo.

Puede que se trate de un laringoespasmo, un reflejo de nuestro cuerpo que, en realidad, es una protección frente a determinados estímulos o situaciones. No obstante, los hay de distintos tipos, y en cada caso, la gravedad y el tratamiento varían.

Según la Clínica Mayo estadounidense, se trata de un espasmo de las cuerdas vocales que dificulta el habla o la respiración temporalmente. "Las cuerdas vocales son dos bandas de tejido fibroso que se encuentran en la caja de la voz (laringe), en la parte superior de la tráquea", señalan.

Así, indica que el comienzo de un espasmo de las cuerdas vocales es repentino, aparece súbitamente y, del mismo modo, desaparece después de unos minutos (generalmente en 60 segundos pasa). "La dificultad para respirar puede ser preocupante, pero no pone en riesgo la vida", remarca.

A menudo se desconoce la causa de los espasmos de las cuerdas vocales, insiste la entidad norteamericana, pero sí advierte de que ciertas afecciones, como la ansiedad y el reflujo de ácido gástrico, podrían ser factores contribuyentes o desencadenantes. "Algunos piensan que el reflujo de ácido gástrico puede hacer que algunas gotas de ácido estomacal suban hasta las cuerdas vocales, lo que provoca el espasmo. La recurrencia es poco frecuente, pero intenta relajarte si sucede", señala la Clínica Mayo.

En una entrevista con Infosalus, la doctora Magdalena Pérez Ortin, vocal de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), destaca que los laringoespasmos pueden tener lugar por muchas causas.

"Es el cierre de las cuerdas vocales por muchas causas, lo cual impide la entrada de aire y produce una sensación de ahogo. Tienen una duración inferior al minuto generalmente. En realidad, es un reflejo para proteger la vía aérea y que no entren sustancias en ella", sostiene.

Hay de muchos orígenes, según aclara la Clínica Universidad de Navarra (CUN). Se trata de un "reflejo exagerado y prolongado de cierre glótico", como respuesta "desproporcionada" a estímulos de la glotis o del área supraglótica, por ejemplo cuando hay un accidente de trafico, gracias al laringoespasmo no me ahogo si entra sangre, o en una situación normal ante la presencia de alimentos, de vómitos o de cuerpos extraños, así como de maniobras instrumentales en la endolaringe, o por la irritación química de la mucosa faringolaríngea, cita por ejemplo.

El más frecuente, y el que más conoce la gente, es aquel que tiene lugar generalmente por la noche y que nos puede despertar, aunque algunas veces también tienen lugar durante el día. Son los conocidos como 'laringoespasmos nocturnos', 'ideopáticos', o 'espontáneos', que suelen estar asociados al estrés, a la ansiedad o al reflujo antes mencionado, puntualiza la especialista de la SEORL.

"Se puede tener reflujo cuando hay mucha tos, aunque no se tenga habitualmente. Por ejemplo, en cuadros catarrales somos más propensos a ello. Está también relacionado con el tabaco, con la falta de hidratación, con el alcohol, con la ansiedad, y con el estrés", destaca la especialista.

En el caso concreto de estos laringoespasmos relacionados con el reflujo, con el estrés o con la ansiedad, la doctora Pérez Ortin remarca que, igual que se cierra la vía aérea, generalmente durante apenas un minuto, después se vuelve a abrir. "El paciente no se va a morir por eso, aunque esa sensación de ahogo asuste", insiste.

Eso sí, recuerda que no hay que olvidar que hay otros laringoespasmos relacionados por ejemplo a la EPOC, al asma, a la alergia, o a enfermedades neurológicas, y que tienen una consideración diferente y un tratamiento distinto, por lo que deben tener un control médico.

CÓMO DETECTARLOS Y QUÉ HACER

Generalmente, los laringoespasmos son imprevisibles, según asegura la especialista de la SEORL. "El paciente nota que le falta el aire, que éste le entra con mucha dificultad pero le sale con más facilidad. Esto suele producir también un ruido a la hora de respirar que se llama 'estridor'", subraya.

Como no podemos coger aire, no podemos hablar, en muchos casos y, según reconoce la doctora Pérez, aunque para el paciente es muy llamativa la clínica, ésta se suele resolver en menos de 60 segundos. "Eso sí, si me pongo nervioso o hago grandes gestos para coger aire se puede empeorar, por lo que hay que intentar mantener la calma porque sabemos que se va a solucionar en menos de un minuto", aconseja.

Un paciente sano, según afirma, no tiene por qué preocuparse ante este tipo de episodios. Además, subraya que no necesariamente tienen por qué repetirse, pueden ser aislados, aunque sí hay pacientes con reflujo que de manera habitual padecen laringoespasmos. Por tanto, afirma que se pueden repetir pero no tiene por qué.

Sí advierte la miembro de la SEORL de que habría que preocuparse si tienen lugar en el marco de otras patologías como el asma, la patología pulmonar, o la neurológica, por ejemplo; y no en el caso de los laringoespasmos espontáneos.

Entre las recomendaciones generales para evitarlos, se encontrarían, según enumera, el no fumar, no beber, evitar ropa ajustada a nivel de la tripa así como comidas copiosas, o no tomar frutas ácidas, ni grasas, ni cafeína, ni menta, ni tomate, que por ejemplo pueden favorecer el reflujo. "Hacer comidas pequeñas, y no comer nada dos horas antes de acostarse también es conveniente, así como dormir por ejemplo con un par de almohadas bajo la cabeza, o emplear técnicas de relajación", sugiere la vocal de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.

Ante un laringoespasmo espontáneo o nocturno, reitera que hay que intentar mantener la calma, saber que el episodio se va a resolver espontáneamente, así como intentar respirar por una zona estrecha, como una pajita, o respirar con los labios fruncidos, ya que esto ayuda a la apertura de la cuerda vocal. No intentar, por tanto, coger mucho aire, sino todo lo contrario.

También dice que hay muchos pacientes que encuentran alivio en una fuente de aire frío, como una ventana o una nevera. "Recordar que en los pacientes con alergias y asmas, los laringoespasmos tienen un tratamiento especial", sentencia la doctora Pérez Ortin.