24 de julio de 2019

Investigadores aprenden cómo controlar el azúcar en la sangre después de un accidente cerebrovascular

Investigadores aprenden cómo controlar el azúcar en la sangre después de un accidente cerebrovascular
El manejo intensivo de la glucosa no mejora los resultados sobre el azúcar en sangre. - ALPHAGALILEO - ARCHIVO

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un estudio apoyado por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de los Institutos Nacionales de Salud ha encontrado que el manejo intensivo de la glucosa después de un accidente cerebrovascular no mejoraba los resultados en comparación con el tratamiento estándar.

El estudio comparó dos estrategias de uso común para el control de la glucosa en pacientes con ictus isquémico. Más de 1100 pacientes se sometieron a un manejo intensivo de la glucosa, que requirió el uso de administración intravenosa de insulina para reducir los niveles de azúcar en la sangre a 80-130 mg/dL, o el control estándar de la glucosa con inyecciones de insulina, cuyo objetivo era obtener glucosa por debajo de 180 mg/dl, por hasta 72 horas. Después de 90 días, los pacientes fueron evaluados para los resultados, incluida la discapacidad, la función neurológica y la calidad de vida.

"Después de décadas de incertidumbre sobre cómo manejar el azúcar en la sangre en pacientes con accidente cerebrovascular agudo, finalmente tenemos una fuerte evidencia clínica de que una disminución agresiva no mejora el resultado del paciente", ha afirmado Walter Koroshetz, director de NINDS.

Los resultados sugirieron que los dos tratamientos fueron igualmente efectivos para ayudar a los pacientes a recuperarse de sus accidentes cerebrovasculares. Después de 90 días, aproximadamente el 20 por ciento de los pacientes mostraron resultados favorables independientemente de si recibieron un tratamiento intensivo o estándar.

De hecho, la terapia intensiva con glucosa aumentó el riesgo de glucosa muy baja en la sangre (hipoglucemia) y requirió un mayor nivel de atención, como una mayor supervisión del personal de enfermería, en comparación con el tratamiento estándar.

"Encontramos que los riesgos adicionales asociados con el tratamiento agresivo no valían la pena", ha dicho el doctor Johnston.

Se necesita más investigación para comprender mejor el papel de la glucosa en la recuperación del accidente cerebrovascular e identificar tratamientos adicionales para mejorar los resultados en pacientes con ictus hiperglucémico. Los estudios futuros también determinarán si un nivel alto de azúcar en la sangre es una causa o un efecto de los resultados desfavorables del accidente cerebrovascular.