31 de mayo de 2019

El humo del tabaco puede provocar pérdida de visión

El humo del tabaco puede provocar pérdida de visión
FLICKER/NIEK BECK/ CC BY 2.0 - ARCHIVO

MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) -

Las toxinas del humo del tabaco que se inhalan van a parar al torrente sanguíneo y se reparten por todo el cuerpo, incluso en los ojos, lo que puede provocar diferentes problemas oculares que conllevan en última instancia ceguera, según advierten expertos del Instituto Catalá de Retina.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra este viernes 31 de mayo, el consumo de tabaco puede incrementar el riesgo de sufrir cataratas, "la patología que aparece con mayor frecuencia entre los fumadores".

Por otro lado, recuerdan que los elementos tóxicos que incorpora el tabaco también aumenta las posibilidades de padecer degeneración macular asociada a la edad (DMAE), donde "una parte de la retina queda dañada y provoca pérdida de visión central". "Hay que recordar que no existe ninguna cura para esta enfermedad, aunque hay tratamientos que frenan su avance", alertan.

También apuntan que el tabaco puede afectar "seriamente" el nervio óptico, que es el que conecta el ojo con el cerebro. "Un problema en esta zona tan vital puede degenerar en ceguera", advierten. Asimismo, insisten en que un grupo de riesgo son los diabéticos que también son fumadores, ya que "tienen más posibilidades de sufrir una retinopatía diabética, es decir, que los vasos sanguíneos del ojo quedan dañados".

"El tabaquismo está especialmente contraindicado en aquellas personas que tienen el ojo seco porque a la falta de lágrima que genera la persona que sufre patología hay que añadir que el humo potencia la sequedad y la irritación oculares. Además de los problemas internos, el humo del tabaco también puede afectar los tejidos que se encuentran alrededor de los ojos y crear bolsas, generar irritación e inflamación", argumentan.

Finalmente, en caso de embarazo, los expertos concluyen que el tabaquismo puede tener como consecuencia "dar a luz de forma prematura y aumentar las posibilidades que el hijo sufran un trastorno visual llamado retinopatía del prematuro". "Es decir, que los vasos sanguíneos de la retina del prematuro no se han desarrollado con normalidad. Una de las principales consecuencias que podría sufrir es un desprendimiento de retina y, en algunos casos, la ceguera", apostillan.