6 de noviembre de 2015

Los gastroenterólogos pediátricos piden dotar a los servicios de Pediatría de unidades multidisciplinares

MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los gastroenterólogos pediátricos han destacado la necesidad de dotar a los servicios de Pediatría de unidades aultidisciplinares en los hospitales de referencia de toda la geografía nacional para poder atender adecuadamente a los menores con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), así como mejorar y normalizar su calidad de vida.

Y es que, la incidencia de esta patologías se ha triplicado en España en menores de 18 años en las dos últimas décadas, siendo el 10 por ciento diagnosticado ya antes de los 5 años. Una tendencia que, según los expertos, se estima que vaya en aumento durante los próximos años, en una enfermedad que se caracteriza por su carácter crónico, debilitante y profundamente condicionante de la vida diaria de estos pacientes.

Todo esto ha sido abordado durante el 'VI Curso GETECCU-SEGHNP sobre Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica', que el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) y la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP), con la colaboración de Otsuka Pharmaceutical.

"Creemos que podemos mejorar mucho en este tema. Los gastroenterólogos pediátricos vemos que cada vez es mayor el peso de esta patología en nuestros servicios por sus condicionantes, necesidades de ingresos, tratamientos, cirugías y repercusión física y personal", ha explicado el coordinador del encuentro y jefe de la sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona), Martín de Carpi.

HAY QUE VER "MÁS ALLÁ" DE LOS SÍNTOMAS Y DATOS ANALÍTICOS

A su juicio, además, los especialistas necesitan ver "más allá" de unos síntomas y unos datos analíticos, ver a la persona "en su conjunto" para tener una escolarización normal, no estar afectado psicológicamente, y poder tener las mismas experiencias que otros menores y adolescentes de su edad.

Todo ello se explica por el hecho de que la enfermedad inflamatoria intestinal suele ser más extensa y grave en los niños y menores de 18 años que en los adultos, entre otros motivos porque afecta a la persona en pleno desarrollo, especialmente a aspectos como el crecimiento y el desarrollo sexual.

Así hasta el 40 por ciento de los pacientes puede sufrir desviación en la velocidad de crecimiento y en el percentil antes del diagnóstico y casi idéntico porcentaje los seguirá sufriendo aún en tratamiento. Y a este parón en el crecimiento suele precederle la pérdida de peso, porque el menor come menos antes las continuas molestias abdominales y diarreas, a lo que se añade que el organismo pierde nutrientes ante la inflamación en el intestino.