12 de febrero de 2015

La Fisioterapia respiratoria mejora los resultados de las Terapias Respiratorias Domiciliarias

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fisioterapia respiratoria se convierte en ayuda valiosa desde diversas perspectivas para los pacientes a quien se prescribe una Terapia Respiratoria Domiciliaria, principalmente oxigenoterapia o CPAP (presión positiva continua en la vía aérea), por lo que es importante incorporar a estos profesionales en los equipos multidisciplinares que les atienden, tanto desde el punto de vista de la atención sanitaria como desde el económico, afirma el neumólogo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y coordinador del Año SEPAR 2014-2015 del paciente Crónico y las TRD, Eusebi Chiner.

La Fisioterapia respiratoria es la especialidad de la Fisioterapia que se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio con el fin de mantener o mejorar la función respiratoria.

"Mantener controlados y estables a los pacientes es, en definitiva, coste efectivo, pues reduce los desplazamientos al hospital y previene las agudizaciones disminuyendo las visitas a urgencias", señala el doctor. En este contexto, la fisioterapia respiratoria "adquiere un valor especial en cuanto a que facilita la prevención, tratamiento y estabilización de las disfunciones o alteraciones respiratorias", apunta.

Como subraya la fisioterapeuta de Oximesa, Mireia Pérez, "el objetivo de la fisioterapia respiratoria es conseguir una mejoría de los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad, consiguiendo la máxima capacidad física, mental, social y laboral de cada paciente". La fisioterapia respiratoria trabaja específicamente en "mejorar la ventilación regional pulmonar, el intercambio de gases, la función de los músculos respiratorios, la disnea, la tolerancia al ejercicio y la calidad de vida relacionada con la salud".

Los fisioterapeutas respiratorios, explica, realizan más de una decena de funciones en relación con los pacientes respiratorios que son tratados con TRD, como proporcionar en el domicilio del paciente una atención personalizada y adecuada para la correcta administración de la terapia, y resolver posibles complicaciones y dudas.

Asimismo, pueden identificar y valorar las limitaciones del paciente y su entorno para un correcto uso de la terapia, controlar y registrar los datos de cumplimiento y adhesión al tratamiento, educar y fomentar conductas en el paciente para mejorar su calidad de vida y la de sus cuidadores, ofrecerles la formación necesaria para un uso correcto y seguro de los equipos (higiene, colocación...), así como ofrecer apoyo emocional.

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