La fisioterapia puede reducir el riesgo de abuso a los opioides

La fisioterapia puede reducir el riesgo de abuso a los opioides
17 de diciembre de 2018 FLICKR - ARCHIVO

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes que recibieron fisioterapia poco después de tener un diagnóstico de dolor en el hombro, el cuello, la espalda baja o la rodilla registraban aproximadamente de un 7 a un 16 por ciento menos probabilidades de tomar opioides, según un nuevo estudio realizado por investigadores de las escuelas de Medicina de las universidades de Duke y de Stanford, en Estados Unidos.

Para los pacientes con dolor en el hombro, la espalda o la rodilla que tomaron opioides, la terapia física temprana se asoció con una reducción del 5 al 10 por ciento en la cantidad de medicamento que utilizaron, según los hallazgos de este nuevo estudio.

En medio de la preocupación en Estados Unidos sobre el uso excesivo de opioides y el estímulo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y otros grupos por implementar alternativas cuando sea posible, los hallazgos proporcionan evidencia de que la terapia física puede ser un enfoque útil, no farmacológico, para controlar el dolor musculoesquelético severo.

"Nos preguntamos: '¿cómo podemos abordar el dolor que tienen las personas sin aumentar el riesgo de necesitar opioides?", dice Eric Sun, profesor asistente de Anestesiología, Medicina Perioperatoria y del Dolor en Stanford. "Y lo que nuestro estudio descubrió fue que, si se puede hacer que estos pacientes reciban terapia física de forma razonablemente rápida, se reduce la probabilidad de que utilicen opioides a largo plazo", señala.

El estudio, realizado a partir de un análisis de las solicitudes de los seguros de salud privados y las recetas entre 2007 y 2015, se publica este viernes en 'JAMA Network Open'. Sun es el autor principal, igual que Steven George, profesor de Cirugía Ortopédica en Duke.

MENOS DESCRIPCIONES DE OPIOIDES

Los investigadores revisaron las visitas en consultas ambulatorias y en las salas de urgencias de casos tempranos de diagnóstico de dolor de hombro, cuello, rodilla o espalda baja entre pacientes adultos no ancianos con seguro privado. El estudio descartó a los pacientes que habían tomado opioides recientemente, incluyendo solo a los que no habían recibido una receta de opioides durante el año anterior.

También dejaron fuera a los pacientes con dolor menos grave, incluyendo solo a los que habían visitado a un médico por su afección dentro de los 30 días de su diagnóstico inicial y recibieron al menos una prescripción de opioides dentro de los 90 días. La muestra final consistió en 88.985 pacientes.

Después de ajustar las comorbilidades, como la diabetes y la hipertensión, Sun y sus colegas descubrieron que las probabilidades de que los pacientes obtengan una receta de opioides de tres meses a un año después de su diagnóstico inicial de dolor eran menores si habían participado en al menos una sesión de terapia física dentro de los 90 días de su diagnóstico. Las probabilidades se redujeron en 16 por ciento para los pacientes con dolor de rodilla, 15 por ciento para el dolor de hombro, 8 por ciento para el dolor de cuello y 7 por ciento para el dolor de espalda baja.

Los hallazgos, según Sun, podrían ser útiles para los médicos en la búsqueda de opciones para gestionar el dolor que conlleven menos riesgos para la salud que los opioides. Los estudios han demostrado que la terapia con ejercicios, un componente de la terapia física, reduce el dolor y mejora la función para algunas afecciones musculoesqueléticas. Otros trabajos han demostrado que los pacientes con prescripciones anteriores de fármacos opioides para el dolor tienen mayor riesgo de sobredosis y mal uso.

MENOS NECESIDAD DE ALIVIAR EL DOLOR

"Este no es un mundo donde haya balas mágicas --dice Sun--. Pero muchas pautas sugieren que la fisioterapia es un componente importante del manejo del dolor, y hay pocas desventajas en intentarlo". El estudio también analizó si la terapia física temprana se asoció con una menor necesidad de opiáceos a largo plazo entre los pacientes con recetas. Los investigadores midieron la cantidad de opioides convirtiendo las cantidades prescritas en equivalentes de miligramos de morfina oral.

Después de ajustar los factores de confusión encontraron que los pacientes que se habían sometido a fisioterapia temprana utilizaron un 10,3 por ciento menos de medicamentos opioides para el dolor de rodilla; 9,7 por ciento menos para el dolor de hombro; y 5,1 por ciento menos para el dolor de espalda en el periodo de tres meses a un año después de su diagnóstico. No hubo reducción significativa para el dolor de cuello.

Según el estudio, la fisioterapia dentro de los tres meses posteriores al diagnóstico también se relacionó con una menor probabilidad de que los pacientes con dos de las afecciones usen crónicamente opioides a largo plazo. Después de la terapia física temprana, los pacientes con dolor de rodilla eran un 66 por ciento menos propensos en el periodo de tres meses a un año tras el diagnóstico para emplear 10 recetas o más o adquirir medicamentos opioides durante 120 días o más.

Los pacientes con dolor lumbar fueron 34 por ciento menos propensos a ser usuarios crónicos de los fármacos si recibían fisioterapia temprana; pero no hubo asociación entre la fisioterapia y el uso crónico de opioides en pacientes con dolor de hombro o cuello.

"El consenso médico general es que, para el dolor musculoesquelético, los opioides generalmente no son una solución a largo plazo", dice Sun. "Aparte de todos los otros efectos secundarios, incluso si el medicamento le está yendo bien, tendrá cada vez menos efecto con el tiempo a medida que su cuerpo desarrolle una tolerancia", advierte.