Los fisioterapeutas se unen a los pacientes de esclerodermia para dar a conocer esta enfermedad y reclamar "igualdad"

29 de junio de 2018

MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE), con motivo del Día Mundial contra la Esclerodermia, se ha unido a las reivindicaciones de los afectados por esta enfermedad, que reclaman la igualdad de derechos respecto a otros enfermos.

La esclerodermia es una enfermedad rara y desconocida para gran parte de la sociedad que, según datos citados por el CGCFE, afectan a 3 de cada 10.000 habitantes. Por ello, los afectados por esta dolencia reclaman "no ser olvidados" y que los pacientes tengan "igualdad de oportunidades en investigación, diagnóstico, tratamientos y cuidados, para poder mantener una calidad de vida a pesar de padecer esta enfermedad crónica e incurable".

Esta condición afecta más frecuentemente a mujeres que a hombres y es autoinmune, perteneciendo a las enfermedades catalogadas como reumáticas. Produce alteraciones en el sistema vascular, el tejido conectivo y en el sistema inmune, con un exceso de colágeno en el tejido conectivo que produce un endurecimiento de los tejidos. En los casos más leves puede afectar a la piel, pero en otros casos afecta a los vasos sanguíneos y órganos internos como pulmones, corazón, riñones e intestino.

Al margen de los síntomas clínicos, esta enfermedad también provoca un "fuerte" impacto emocional debido a los importantes cambios físicos que provoca, por lo que desde la fisioterapia, dentro de un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios, reivindican que pueden "ayudar a los afectados y familiares a combatir el avance de la enfermedad".

Entre los "múltiples" beneficios de la fisioterapia que citan, está el masaje y la termoterapia en lesiones cutáneas por su efecto vasodilatador; todo tipo de ejercicios terapéuticos encaminados a mantener el tono muscular y el recorrido articular y movilidad de aquellas articulaciones que están afectadas; la electroterapia antiálgica y la hidroterapia para relajar y calmar estructuras musculares, tendinosas y tisulares que se encuentran especialmente rígidas; y la fisioterapia respiratoria cuando la capacidad cardiopulmonar se encuentre especialmente comprometida.