21 de noviembre de 2008

La farmacia hospitalaria se marca el objetivo de contar en 2020 con receta electrónica en el 80% de centros españoles

Apuesta por una política de 'tolerancia cero' a errores comunes, como administrar dosis inadecuadas o equivocarse de paciente

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria se ha propuesto conseguir que, para el año 2020, la prescripción por receta electrónica esté disponible en el 80% de los hospitales españoles, anunció el presidente de esta sociedad, el doctor José Luis Poveda, en el marco de la I Jornada de Gestión aplicada a la Farmacia Hospitalaria, celebrada hoy en el Puerto de Santa María (Cádiz).

El doctor Poveda, jefe del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario La Fe de Valencia y miembro del comité científico de la jornada, reconoce que se trata de un objetivo "muy ambicioso", ya que actualmente sólo un 10% de los hospitales españoles y un 7% de los de Estados Unidos disponen de la tecnología.

"Se está estableciendo un nuevo marco de desarrollo que nos está permitiendo ir adquiriendo nuevas responsabilidades en el cuidado del paciente y contribuir a la optimización de los recursos, al tratamiento correcto de los mismos y ser una pieza clave para la sostenibilidad del sistema sanitario", señaló el doctor Poveda en el marco de esta jornada, patrocinada por Gilead Sciencies.

En concreto, según detalló, se están desarrollando nuevas líneas de actuación destinadas a la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas automáticos de dispensación de medicamentos; a la introducción de códigos de barras para la identificación de fármacos y a la automatización de la prescripción electrónica.

Para Poveda, la prescripción electrónica permitirá reducir los errores a la hora de prescribir medicamentos, un paso importante porque minimizará los efectos adversos al paciente y ahorrará costes. "Nos gustaría en un futuro determinar una política de tolerancia cero con los errores relacionados con el uso del medicamento", avanzó.

Según el experto, los fallos más comunes están relacionados con que al paciente se le administre una dosis inadecuada, con "equivocarse de paciente" o con errar en la forma de administrar un fármaco, porque sea más adecuado administrarlo por vía oral que por vía intravenosa, o que la indicación para la que estaba establecida ese tratamiento no sea la más adecuada.

Establecer procesos de prescripción electrónica no sólo posibilitarán el registro electrónico de ese medicamento, sino elaborar bases de datos sobre el conocimiento relacionado con el medicamento para que, cuando se prescriba, se sepa, por ejemplo, cuál es la dosis máxima, si las condiciones del paciente necesitan modificar la dosis, posibles interacciones y vías de administración.