12 de diciembre de 2012

Los expertos advierten de la importancia de formar a los diabéticos y sus familias para prevenir hipoglucemias

Entre el 10 y el 20% de los enfermos de diabetes en Canarias sufre al año un episodio de hipoglucemia grave

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los expertos advierten de la importancia de que las personas con diabetes y sus familias tengan la formación adecuada para prevenir hipoglucemias, el principal riesgo que conlleva la convivencia diaria con esta enfermedad, y para saber cómo afrontarlas en caso de padecer alguna.

Por ello, la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE) ha puesto en marcha, en colaboración con Novo Nordisk, la campaña socio-sanitaria y educativa 'Hipoglucemias: contrólalas, contrólate', que está recorriendo diferentes comunidades autónomas españolas y recala mañana jueves en el municipio tinerfeño de La Laguna.

La jornada comenzará a las 18.30 horas en la sede de la Asociación para la Diabetes de Tenerife (C/ Santiago Cuadrado, 7), y en ella intervendrán el doctor Iñaki Llorente, jefe de Sección de Endocrinología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, y Julián A. González, presidente de la Asociación.

En Canarias hay más de 250.000 personas con diabetes (el 16% de la población). Se estima que entre el 10 y el 20 por ciento de ellas sufre al año un episodio de hipoglucemia grave, si bien todas las que reciben insulina o hipoglucemiantes orales están en riesgo de padecer ocasionalmente este trastorno en diferentes grados de intensidad.

Las hipoglucemias son la disminución de los niveles de glucosa en sangre que provocan alteraciones en el organismo: algunas agudas, como malestar general, visión borrosa, temblores, taquicardias, menor capacidad de raciocinio o sensación de hambre, y otras menos llamativas, con lo que el episodio puede pasar desapercibido, como falta de concentración, cefalea, sudoración o mareo. Se consideran graves aquellas hipoglucemias en las que el paciente necesita la asistencia de otras personas y que, si no se atajan con rapidez, pueden derivar en un coma hipoglucémico.

Por este motivo, apunta el doctor Llorente, "no sólo resulta esencial la formación de los propios pacientes, sino también la de sus familiares y entorno más cercano. "Todos ellos deben saber cuáles son los síntomas de las hipoglucemias, cómo reconocerlos, a qué se deben y cómo atajarlos. En los casos leves, la persona afectada debe ingerir de inmediato azúcares e hidratos de carbono de absorción más lenta, y en los más graves, recibir suero con glucosa o una inyección de glucagón", aconseja el especialista.

'COMBUSTIBLE DEL ORGANISMO'

La glucosa es el "combustible" del organismo, de forma que un mínimo nivel de la misma es esencial para que, entre otras cosas, las neuronas funcionen correctamente. Las personas con diabetes tienen un exceso de glucosa en sangre, pues su páncreas no segrega insulina o esta no actúa de manera adecuada, y la insulina es la hormona que permite que la glucosa penetre en las células.

Cuando los pacientes que se inyectan insulina o se tratan con otros fármacos hipoglu-cemiantes no compensan su efecto reductor del nivel de glucosa con la ingesta de suficientes hidratos de carbono o hacen demasiado ejercicio, puede producirse una hipoglucemia. Por ello, las nuevas vías de investigación terapéutica persiguen, precisamente, contribuir al adecuado tratamiento de la diabetes evitando los episodios hipoglucémicos.

El doctor Llorente ha incidido en que es difícil conseguir actualmente el equilibrio óptimo entre el control de la glucemia, para que no alcance un nivel excesivo en sangre, y la prevención de la hipoglucemia. Además, el miedo a padecer ésta, sobre todo cuando ya se ha sufrido algún episodio, puede conducir a la disminución de la dosis de insulina u otros fármacos, a descuidar el propio control glucémico o a comer más de lo necesario. La alta asistencia de pacientes con hipoglucemia a los servicios de Urgencias revela que el nivel educativo al respecto no es aún el deseable.

REPERCUSIÓN

En España, casi el 14 por ciento de la población adulta padece diabetes, el 90-95 por ciento de tipo 2 (producida por una secreción insuficiente de insulina por el páncreas y un aumento de la resistencia tisular a los efectos de la insulina).

Junto a su repercusión en la calidad de vida de los pacientes, esta enfermedad conlleva un alto coste socio-sanitario: se calcula que entre el 20 y el 30 por ciento de las camas de los hospitales están ocupadas por personas con alguna enfermedad relacionada con la diabetes y que entre el 6,3 y el 7,4 por ciento del gasto sanitario nacional se destina a prevenirla y tratarla.

Por ambas consecuencias, menor calidad de vida y coste socio-sanitario, los expertos abogan por potenciar el autocontrol por parte de los pacientes, es decir, que sean parte activa en la supervisión y el tratamiento de la enfermedad. En el caso de las hipoglucemias, el control de la glucosa y de las dosis de medicación, la práctica de ejercicio físico y una dieta adecuada son los tres pilares de la prevención.

En este sentido, es fundamental, sobre todo, la prevención de los episodios hipoglucémicos nocturnos, que representan el 74 por ciento del total y conllevan el mayor riesgo de derivar en un coma.

Con el objetivo de contribuir a la educación diabetológica de los pacientes, la Federación de Diabéticos Españoles y la Asociación para la Diabetes de Tenerife trabajan "para complementar en lo posible el trabajo de los profesionales sanitarios, así como para servir de punto de encuentro entre los pacientes y sus familiares.

Según el presidente de la ADT, esto permite el intercambio de información y experiencias y la resolución, en lo posible, de las dudas y pequeños problemas de la convivencia diaria con la enfermedad, de ahí que considere que jornadas como la de mañana en La Laguna sean importantes en la medida en que los episodios hipoglucémicos son el mayor problema al que se enfrentan las personas con diabetes a diario, tanto a nivel personal como familiar.