Experto advierte de que el ruido es la causa principal del aumento de la sordera en edades cada vez más tempranas

Experto advierte de que el ruido es la causa principal del aumento de la sordera en edades cada vez más tempranas
25 de abril de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ruido es la causa principal del aumento de la sordera en edades cada vez más tempranas, explica el doctor Iván Domènech del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitari Dexeus - Grupo Quirónsalud, con motivo del Día internacional de la concienciación sobre el ruido, que se celebra este miércoles.

"La mayor parte del tiempo no somos conscientes del ruido que existe a nuestro alrededor", advierte, recordando que desde la Organización Mundial de la Sakud (OMS) recomienda no exponerse a ruidos de intensidad superior a 65 decibelios ya que escuchar un ruido de más de 70 decibelios durante un tiempo prolongado puede provocar un daño en el oído con consecuencias que pueden llegar a ser irreversibles.

Sin embargo, añade, "actualmente en las ciudades podemos estar expuestos a ambientes sonoros superiores, consecuencia de la contaminación acústica ambiental".

El aumento de casos de jóvenes que presentan principios de sordera ha ido en aumento en los últimos años no únicamente a causa de la contaminación acústica sino como consecuencia del mal uso de las nuevas tecnologías.

"Cada vez son más los jóvenes que acuden a nuestra consulta por problemas derivados de la utilización de dispositivos electrónicos para escuchar música, los altos niveles de decibelios en discotecas y bares o los novedosos sistemas de sonido en las salas de cine que causan lesiones irreversibles en el oído interno que pueden provocar problemas de audición mayores y más intensos en edades cada vez más tempranas" afirma.

Para evitar esos efectos nocivos, es recomendable controlar el volumen de los reproductores y evitar estar expuesto durante mucho tiempo a esos aparatos. Solo así podrá evitarse, además de las lesiones auditivas que pueden llegar a ser graves, otros efectos secundarios como alteraciones del sueño, estrés, vértigos o náuseas.