18 de marzo de 2014

Un estudio europeo muestra que España "no está a la altura" en la atención sanitaria del cáncer de páncreas

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los Países Bajos, Dinamarca, Francia, Irlanda y el Reino Unido son los cinco países que mejor atención sanitaria dispensan en cáncer de páncreas, según el Euro Pancreatic Cancer Index (EPCI) - el primer índice comparativo en Europa-, que otorga a España el puesto 13, no sin advertir que "no está a la altura" de lo que se esperaría de su sistema sanitario.

No obstante, el estudio publicado por el centro de investigación Health Consumer Powerhouse (HCP), demuestra que la mayoría de los países no prestan suficiente atención a la enfermedad. A pesar de provocar casi tantos fallecimientos como el cáncer de mama, los servicios de atención sanitaria descuidan el cáncer de páncreas, hasta el punto de que en 4 de cada 5 países no se supervisan los datos de los resultados de los tratamientos y no hay un acuerdo sobre la mejor práctica.

En Europa el cáncer de páncreas, conocido también como 'asesino silencioso' porque se suele detectar demasiado tarde, es la cuarta mayor causa de fallecimientos por cáncer, con más de 100.000 fallecimientos al año; además, hay que tener en cuenta que la mayoría de los pacientes diagnosticados con cáncer de páncreas fallecen a lo largo del primer año de diagnóstico.

A pesar del lastre que la enfermedad implica, la mayoría de los países no cuentan con una "mejor práctica" para su tratamiento y se ha podido observar que la probabilidad de supervivencia es el doble de alta en los países europeos mejor posicionados que en los que tienen unos resultados menos sólidos, según muestra el EHCI.

"El panorama general no es muy prometedor, pero hay precursores en el tratamiento del cáncer de páncreas", según explica Ann-Marie Yazbeck, gestora del proyecto EPCI, quien destaca que Estados como Países Bajos, Dinamarca, Francia e Irlanda muestran buenos ejemplos que deben tenerse en cuenta.

"Los médicos parecen más conscientes de la enfermedad y se supervisan y documentan los resultados de los tratamientos de forma comparativamente buena. Lo que resulta alentador es que podemos identificar medidas estratégicas para el progreso. La supervisión y documentación de los tratamientos del cáncer de páncreas son componentes en los que España debería mejorar de manera significativa", explica.

El estudio muestra que los pilares para una buena práctica deben ser la formación de los médicos de Atención Primaria, de modo que esten al tanto del cáncer de páncreas y reconocer la combinación de sus difusos síntomas; la detección temprana es absolutamente esencial para permitir un tratamiento eficiente; y el acceso rápido a diagnóstico y cirugía especializados.

Asimismo, los resultados de los tratamientos deben supervisarse y documentarse de manera sistemática, y ponerse a disposición; y, finalmente, la información que se da a los pacientes deben de contener las opciones de tratamiento, listas de cirujanos de cáncer de páncreas certificados y oportunidades de atención en otros países.

Por otra parte, el informe destaca que la baja tasa de supervivencia parece haber creado una sensación de desesperanza, incluso entre los profesionales de la medicina y ha desmotivado el seguimiento de los avances del tratamiento del cáncer de páncreas; asimismo, muestra que los pacientes con cáncer de páncreas se encuentran en una situación particularmente vulnerable.

ESPAÑA PUEDE MEJORAR

El jefe de producción del HCP Index, el doctor Arne Bjonberg, afirma que "España podría mejorar en gran medida su atención del cáncer de páncreas". El estudio señala que los puntos fuertes son el diagnóstico, las guías clínicas y los cuidados paliativos, menos su acceso.

Asimismo, destaca que la tasa de supervivencia de 5 años está entre las mejores, "pero los resultados del tratamiento no están documentados de manera suficiente, lo que entorpece una atención eficiente del cáncer". Por contra, "tanto los derechos como la información de los pacientes presentan un desarrollo insuficiente, lo que complica una elección activa y hace que la prevención del cáncer falle", explica Bjonberg.

"Los tiempos de espera son demasiado largos, retrasando un tratamiento rápido necesario. Parece que los cuidados paliativos del cáncer funcionan bien en España, aunque resultaría incluso mejor tratar a los pacientes lo suficientemente temprano para que no tantos acaben en cuidados paliativos", concluye.