14 de marzo de 2014

La estimulación percutánea del nervio tibial mejora a tres de cada cuatro pacientes de incontinencia urinaria

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Más de 3 de cada 4 pacientes que tienen incontinencia urinaria logran mejorar su enfermedad después de un año de tratamiento con la técnica de estimulación percutánea del nervio tibial, según un estudio coordinado por el jefe del Servicio de Urología del Hospital Universitario del Henares y urólogo del Instituto de Medicina Sexual (IMS), el doctor Manuel Fernández Arjona.

En este análisis han participado 153 pacientes, más de la mitad mujeres y la mayoría con vejiga hiperactiva --incontinencia--. Según el Observatorio Nacional de la Incontiencia (ONI), es una enfermedad que afecta a 6 millones y medio de españoles, y las personas que están sometidas a esta técnica vieron una reducción de casi el 60 por ciento en el número de episodios después de 12 meses.

La técnica de estimulación percutánea del nervio tibial está indicada para los pacientes que tengan incontinencia miccional o fecal o dolor pélvico crónico. Según Fernández Arjona, esta técnica "consiste en colocar unos electrodos adhesivos en el talón del paciente e insertar una aguja --por encima del maléolo interno del pie-- para aplicar impulsos eléctricos" y que "con ello se consigue estimular las vías nerviosas responsables de la vejiga y el esfínter".

De este modo, y según los resultados obtenidos, se ha podido demostrar que los pacientes sometidos a este tratamiento "logran una clara mejoría de su enfermedad, que llega a estabilizarse, ya que disminuye las contracciones involuntarias del músculo detrusor, el responsable de expulsar la orina, así como la frecuencia miccional tanto nocturna como diurna".

También se ha confirmado su eficacia en pacientes de esclerosis múltiple y un estudio publicado en la revista 'European Journal of Neurology' ha comprobado como 6 de cada 10 respondieron bien al tratamiento de los síntomas del tracto urinario inferior.

Este tratamiento ha sido valorado como "eficaz y seguro" para tratar a los pacientes con síndrome de vejiga hiperactiva", según una revisión de estudios realizada en Italia y publicada en 'BMC Urology', puesto que "permite modificar de manera indirecta las funciones sensitivas, motoras o ambas, de las vías urinarias interiores", según Fernández Arjona.

Según este urólogo, otras opciones de tratamiento son "la cirugía con buenos resultados en el 80 por ciento de los casos, así como la colocación de prótesis esfinterianas que permiten cerrar o abrir el esfínter a voluntad de la mujer o prótesis vaginales colocadas en mujeres de edad avanzada y salud quebrantada".

Este especialista ha señalado que en el caso de las mujeres, hecho conocido como incontinencia femenina de esfuerzo, esto sucede cuando "se sufren escapes de orina involuntarios al hacer esfuerzos abdominales al toser, reír, estornudar, cambiar de postura o practicar el sexo".

"A estas dos hay que añadir las que se producen durante el sueño, sobre todo en la infancia, o en personas mayores en cuyo caso el origen es neurológico o psicológico", ha explicado.

Además, ha añadido que quien lo padece "suele tener vergüenza a contarlo y se suele sufrir en secreto", por lo que ha recomendado "visitar al urólogo para poder encontrar la solución".