22 de mayo de 2014

Especialistas del Hospital Universitario de Córdoba se forman en el CHN en radioterapia intraoperatoria

PAMPLONA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de especialistas de la Unidad de Colorrectal del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba han visitado esta semana el Complejo Hospitalario de Navarra con el fin de adquirir formación en braquiterapia intraoperatoria en cáncer de recto, técnica que permite aplicar una alta dosis de radiación en una superficie pequeña (zona tumoral) con escasa afectación del tejido sano circundante.

La delegación de Córdoba, ha explicado el Ejecutivo foral en un comunicado, ha elegido el CHN para su formación en esta técnica por ser el centro sanitario con "mayor experiencia" en esta técnica en España, desde su puesta en marcha en 2010, con el objetivo de implementarla en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, centro de referencia en Andalucía para cirugía de cáncer colorrectal avanzado y recidivado.

El equipo del hospital cordobés, compuesto por la jefa del servicio de Oncología Radioterápica, Amalia Palacios; el cirujano oncológico Álvaro Arjona, y el radiofísico, Jorge Ordoñez, asistió a una intervención en la que se realizó esta técnica.

La operación la llevó a cabo el cirujano colorrectal Mario de Miguel y su equipo, y la doctora Elena Villafranca (oncología radioterápica) y el físico Santiago Pellejero, coordinaron la realización de la braquiterapia intraoperatoria.

La braquiterapia intraoperatoria en cáncer de recto esta indicada en pacientes con tumores localmente avanzados o recidivas, a los que se ha sometido a radioterapia y quimioterapia preoperatoria, y persiste afectación del margen circunferencial. La técnica se realiza con la cooperación de cirujanos de la Unidad colorrectal, Oncólogos Radioterápicos de Braquiterapia y Radiofísicos.

Durante la intervención quirúrgica, después de la extirpación del tumor, se coloca el aplicador Fleiburg Flap (ÒElekta), mediante el que se administra la braquiterapia durante el acto quirúrgico. La ventaja de esta técnica es que permite depositar una dosis más alta de radiación en el lecho del tumor excluyendo los órganos sanos de su proximidad. Los resultados son un beneficio en el control local en pacientes de alto riesgo, minimizando la toxicidad del tratamiento.