11 de junio de 2014

En España se obtienen el corazón o los pulmones en menos del 20% de los donantes de órganos tras muerte encefálica

En España se obtienen el corazón o los pulmones en menos del 20% de los donantes de órganos tras muerte encefálica
EUROPA PRESS/HOSPITAL REINA SOFÍA

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

La obtención de los órganos torácicos como los pulmones o el corazón es muy reducida en España y a nivel mundial, en España se obtienen estos dos órganos en menos del 20 por ciento de los donantes en muerte encefálica, según ha advertido al coordinador autonómico de Trasplantes de Cantabria, Eduardo Miñambres, quien ha participado en el marco del III Congreso de la Sociedad Española de Trasplante (SET).

"En donantes menores de 45 años -los cuales no debieran tener estructuralmente afectados estos órganos- la tasa de obtención de estos órganos sigue siendo muy reducida (inferior al 60%), bien por disfunción ventricular moderada por la tormenta arrítmica del encajamiento cerebral (en el corazón) o el colapso de alveolos, edema pulmonar o atelectasias (en el del pulmón)", afirma.

No obstante, el porcentaje de optencion de estos órganos es muy variable entre centros de un mismo país, por lo que hay un amplio margen de mejora mediante el tratamiento específico de los donantes de órganos. El objetivo es que, tras la muerte encefálica y hasta la extracción de los órganos, los injertos cardiacos o pulmonares que estructuralmente sean sanos -aunque estén funcionalmente dañados por la muerte encefálica- puedan ser tratados adecuadamente hasta el punto de mejorar su función y hacerlos aptos para la extracción y trasplante posterior.

Para ello, en su opinión, "es imprescindible un cambio de mentalidad, de forma que todos los dispositivos y recursos tecnológicos que de forma habitual se utilizan en un paciente crítico, sean utilizados en un fallecido donante de órganos, de cara a incrementar el número y la calidad de los injertos".

"Hoy día no es razonable tratar a un donante multiorgánico sin monitorización de gasto cardiaco invasiva, sin un respirador adecuado o sin realizar una broncoscopia precoz para limpieza de secreciones", ha añadido.

TASAS DE DONACIÓN SIGUEN SIENDO INSUFICIENTES

El tratamiento del donante ha mejorado mucho en los últimos años, de forma que se han obtenido muy buenos resultados de supervivencia con injertos pulmonares y cardiacos procedentes de donantes con edad muy avanzada, algo impensable hace tan solo hace una década. De hecho, hoy la supervivencia media a los 5 años está cercana al 70 por ciento en el caso del trasplante cardiaco y en torno al 55 por ciento en el pulmonar.

Sin embargo, las tasas de donación siguen siendo insuficientes, destaca Miñambres, quien aboga por no considerar el mantenimiento del donante de órganos como algo pasivo, "donde el deterioro funcional de los órganos es inevitable, una vez producida la muerte encefálica". En este sentido, afirma que "el donante precisa de un tratamiento específico e intensivo como cualquier paciente grave ingresado en una UCI, y el objetivo debe ser que los injertos tengan mejor función tras ser adecuadamente tratados".