16 de marzo de 2009

Las enfermedades reumáticas causan la mitad de bajas laborales transitorias

MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las enfermedades reumáticas son la principal causa de baja laboral en España y están relacionadas con el 50,7 por ciento de las incapacidades laborares transitorias y una gran parte de las permanentes, según señaló hoy la presidenta de de la Sociedad Española de Reumatología (SER), la doctora Rosario García de Vicuña. En concreto, estas dolencias, que afectan al 22,6 por ciento de la población mayor de 20 años, hacen perder al 70 por ciento de los afectados una media de 86 días de su vida.

"Si tenemos en cuenta las enfermedades reumáticas en su conjunto, con su prevalencia, significa que existen muchas personas con este tipo de enfermedades, y, por tanto, el impacto social en discapacidad y laboral es mayor que muchos cáncer, que la diabetes y que muchas enfermedades cardiovasculares", añadió.

A su entender, a la hora de hacer una evaluación económica, el ministerio de Sanidad y Consumo, el Ministerio de Trabajo y el de Educación deberían "ponerse de acuerdo" para que "juntos" pongan en marcha planes de actuación. Ya que, en su opinión, se trata de un problema que no sólo produce perdidas a la hora de contabilizar los recursos médicos invertidos o las bajas laborales, sino que, además, debido a una "legislación laboral atrasada", muchos de estos enfermos no tienen "oportunidades" para trabajar pese a no haber perdido muchas de sus habilidades laborales.

En este sentido, el presidente del Foro Español de Pacientes, Albert Jovell, afirmó que es indispensable ajustar "la conciliación de la vida laboral con el hecho de tener una enfermedad musculoesquelética". "Con una buena estrategia de formación, información y participación de los afectados y sus familiares se podría contribuir a reducir el peso económico de la enfermedad", afirmó.

Por este motivo, desde la SER se pretende poner en marcha en los próximos meses un estudio que cuantifique los gastos totales de las enfermedades reumáticas, contando con los gastos médicos, las bajas laborales, etc., así como aquellos posibles gastos sociales no contabilizados como el posible desarrollo personal y laboral que podría haber tenido el paciente de no haberse desarrollado la enfermedad.

Este proyecto forma parte de una inactiva internacional llevada a cabo por la Work Foundation, en colaboración con Abbott, en 24 países de la Unión Europea, y que pretende valorar los costes sociales y económicos de un diagnóstico precoz y de un buen control de la enfermedad.

55% MAL INFORMADOS

Por otra parte, García de Vicuña destacó la falta de información que existe en la población española sobre la enfermedad, tal y como se desprende del estudio 'Conocimiento de la población española en enfermedades reumáticas', presentado hoy, y que demuestra que sólo el 60 por ciento de la población tiene algún conocimiento sobre estas enfermedades, aunque el 55 por ciento reconoce estar mal informado.

En cuanto a cómo valora la población su impacto laboral, el 90 por ciento de los encuestados consideró que las enfermedades reumáticas producen un impacto significativo, reduciendo la capacidad de trabajar. Asimismo son conscientes de que se trata de patologías que pueden producir incapacidad laboral a quienes las padecen.

El nivel de conocimiento difiere según la edad, el nivel cultural y el hecho de que el entrevistado conozca a alguien o tenga algún familiar enfermo. Además, se puede observar que las mujeres saben más sobre aspectos generales y específicos de la enfermedad, mientras que los hombres conocen más sus repercusiones sociales. En cuanto al tipo de enfermedades, las más reconocidas fueron la artrosis (94%), la artritis reumatoide (92%) y la osteoporosis (76%).

ESTRATEGIA NACIONAL DE SALUD.

La SER se ha puesto en contacto con el Ministerio de Sanidad y Consumo, concretamente con la Agencia de Calidad, para poner en marcha en un futuro una Estrategia Nacional de Salud que aborde estas enfermedades.

A juicio de García de Vicuña, "se trata de un problema real en el que hay cifras de sobra para poner sobre la mesa que es un problema de salud con una altísima prevalencia y unos costes importantes". Por este motivo, abogó por una inactiva conjunta entre Gobierno y comunidades autónomas que establezca una estrategia común, de modo que "se pueda trabajar en grupo desde diferentes estrategias e implicando a todos los agentes" relacionados con la enfermedad.

Así, tendiendo en cuenta la buena acogida que ha tenido ésta iniciativa desde la Agencia de Calidad, espera que en un futuro cercanose ponga en marcha esta nueva estrategia. No obstante, es consciente de que para ello hay que trabajar desde la información a los ciudadanos, ya que "si no son concientes ellos de este problema nunca le van a pedir a la Administración Central que ponga en marcha un Plan Nacional".

Asimismo, recordó que, aparte de la información a la ciudadanía, es importante la educación de los pacientes para el autocuidado, una actividad muy avanzada en otros países europeos, donde son los pacientes, además de los sanitarios, los que contribuyen a suministrar a otros enfermos información sobre estas patologías. "Esta es una forma mucho más fácil de llegar a todos los pacientes, porque ellos conocen bien cuáles son sus limitaciones, su dolores, etc.", explicó.

Al respecto, Jovell también destacó la importancia de fomentar la educación al paciente, ya que, como ha puesto de manifiesto la encuesta, existe una falta de conocimiento de la enfermedad desde los propios enfermos. En este sentido, recordó que la falta de conocimiento de la población sobre estas enfermedades, y en especial sobre sus síntomas puede ocasionar un diagnóstico tardío, los que a su vez provoca un retraso en el tratamientos, y, por tanto, mayores consecuencias sociales y laborales.