20 de julio de 2015

El ejercicio aeróbico beneficia a los pacientes con asma

El ejercicio aeróbico beneficia a los pacientes con asma
AYUNTAMIENTO LAS TORRES DE COTILLAS

MADRID, 20 Jul. (Reuters/EP) -

El ejercicio aeróbico mejora los síntomas de las personas con asma moderada o grave que están en tratamiento farmacológico, según ha mostrado una investigación realizada por expertos de la Universidad de Sao Paulo Escuela de Medicina de Brasil.

En concreto, en el estudio, publicado en 'Thorax', los pacientes, asignados al azar en un régimen de ejercicio aeróbico de tres meses, mostraron disminuciones en la inflamación y sensibilidad en las vías respiratorias, dos de los principales inconvenientes de la enfermedad.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) actualmente hay 235 millones de personas en todo el mundo que padecen asma, una enfermedad crónica e incurable provocada por la falta de aire y la presencia de sibilancias. Durante los ataques, el revestimiento de los tubos bronquiales se hincha, las vías respiratorias se estrechan y se restringe el flujo de aire dentro y fuera de los pulmones.

Muchas personas con asma de forma rutinaria o periódicamente toman medicamentos antiinflamatorios diarios para reducir la inflamación y producir moco en las vías respiratorias, lo que puede ayudar a controlar o prevenir los síntomas.

Además, algunos usan fármacos conocidos como broncodilatadores, que vienen en formas de acción prolongada para el control de los síntomas y versiones de acción corta para ayudar a detener los ataques repentinos. Estos medicamentos relajan las bandas musculares que aprietan alrededor de las vías respiratorias, dejando salir mejor el aire dentro y fuera de los pulmones.

DISMINUYÓ EL ESTRECHAMIENTO DE LAS VÍAS RESPIRATORIAS

Ahora bien, los expertos brasileños quisieron comprobar los beneficios que a estos pacientes aporta el ejercicio aeróbico, para lo cual seleccionaron a 43 enfermos de entre 20 y 59 años de edad con asma, cuyos síntomas estaban siendo controlados por fármacos durante un mes y que habían visitado a su médico unos seis meses antes.

Se excluyeron los pacientes que tenían patología cardiovasculares, musculoesqueléticas u otras enfermedades pulmonares crónicas, así como los fumadores y las personas que ya realizaban regularmente ejercicio antes o en el momento del estudio.

Independientemente de si fueron o no asignados al grupo de ejercicio, todos los pacientes recibieron clases de respiración de yoga dos veces a la semana durante 12 semanas. Los deportistas también trabajaron sobre cintas de correr durante 35 minutos dos veces a la semana.

Al final del estudio, en el grupo que realizó ejercicio se había disminuido la hiperreactividad bronquial o sensibilidad extrema que causa el estrechamiento de las vías respiratorias. Además, frenó niveles de algunas proteínas, conocidas como citoquinas, vinculados a la inflamación.