13 de febrero de 2014

Hablarle a los bebés prematuros cuando todavía están ingresados puede favorecer su desarrollo posterior

Hablarle a los bebés prematuros cuando todavía están ingresados puede favorecer su desarrollo posterior
EUROPA PRESS/HOSPITAL REGIONAL DE MÁLAGA

NUEVA YORK, 13 Feb. (Reuters/EP) -

Investigadores de la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Brown University y del Women and Infants Hospital de Providence, en Estados Unidos, han visto que hablarle a los bebés que nacen de forma prematura cuando todavía están ingresados en las unidades de cuidados neonatales puede resultar beneficioso, ya que puede favorecer su desarrollo posterior.

"Se trata de un notable descubrimiento, que además es fácil de aplicar", ha reconocido la doctora Betty Vohr, directora de la investigación cuyos resultados publica la revista 'Pediatrics'.

Cando los bebés están en el útero materno los padres suelen hablarle pero, en el caso de los prematuros, al tener que pasar mucho tiempo ingresados tras el parto están más expuestos a ruidos de máquinas y monitores que a la voz de sus seres más queridos.

De hecho, investigaciones previas habían mostrado que estos niños tienen más riesgo de tener problemas de desarrollo del lenguaje más adelante, pero no se sabía si hablarles podría ayudarles de alguna manera.

Para comprobarlo, los investigadores seleccionaron a 36 familias cuyos bebés estaban clínicamente estables pero habían nacido antes de la semana 32 de embarazo y, por tanto, estaban todavía ingresados.

Los bebés participantes en el estudio llevaban chalecos equipados con dispositivos que registran y analizan las conversaciones y ruidos que oye el bebé de fondo, y los llevaron durante cuatro semanas.

En general, los bebés fueron expuestos a más diálogos o conversaciones en la semana 36 que en la 32, pero durante el periodo de estudio hubo algunos a los que apenas se le dijeron 144 palabras y otros que estuvieron expuestos a más de 26.000.

Tras este recuento, compararon el número de palabras "expuestas" con un test con el que midieron las habilidades motoras y el desarrollo mental y del lenguaje de los recién nacidos a los 7 y 18 meses de edad.

De este modo, encontraron que después de tener en cuenta el peso de nacimiento del niño, la cantidad de palabras a las que se había expuesto durante la semana 32 representaba el 12 por ciento de las diferencias en las puntuaciones del lenguaje de los niños y el 20 por ciento de la variación en sus puntuaciones en habilidades de comunicación a los 18 meses de edad.

Y en la semana 36, la exposición al lenguaje paterno representaba el 26 por ciento de la variación en las puntuaciones sobre desarrollo mental a los siete meses de edad.

En general, los investigadores vieron que a los que se les hablaba más tenían mejores puntuaciones. "Hasta donde sabemos, es el primer estudio que muestra que la exposición temprana de los bebés prematuros a un mayor número de palabras adultas se correlaciona positivamente con mejores resultados cognitivos y de lenguaje", escriben los investigadores.

Vohr y su equipo están trabajando actualmente en un estudio más riguroso y amplio para confirmar estos resultados, pero tras estos primeros hallazgos creen que nunca está de más informar a los padres de la importancia que puede jugar hablarles a sus hijos.