9 de mayo de 2014

Educar a los pacientes sobre la enfermedad que padecen permitiría reducir las visitas médicas y los ingresos

MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -

La formación de los pacientes sobre el trastorno que padecen permitiría disminuir el número de visitas médicas, el número de ingresos y de las situaciones agudas de emergencia, al tiempo que mejoraría su cumplimiento terapéutico, según han destacado algunos de los asistentes a una jornada celebrada en San Juan (Alicante) previa al próximo Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria (19CNH) que se celebrará en 2015 en Alicante y Elche.

Esta formación es relevante si se tiene en cuenta que hasta el 27 por ciento de los ingresos hospitalarios es inapropiado y que el incumplimiento terapéutico afecta a casi la mitad de los pacientes con tratamientos para patologías crónicas y hasta el 20 por ciento de los que padecen enfermedades agudas.

Por ello, ha explicado Mariano Guerrero, secretario general de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y presidente del Congreso, con ello se consigue "no sólo una mejora de la calidad de vida de los pacientes y del estado de la salud en general, sino también una colaboración fundamental para una gestión sanitaria eficiente, en pro de la sostenibilidad del sistema".

Precisamente, el contenido del Congreso, que se desarrollará bajo el lema 'Los ciudadanos y los servicios sanitarios. Un reto para los profesionales, los políticos sanitarios y los gestores de salud', se centrará en el paciente, ya que entienden que la participación de los ciudadanos en el diseño y en el modelo de servicios sanitarios que se pretende desarrollar en los próximos años va a tener una gran importancia.

"Siempre hemos hablado de que se debe focalizar el servicio en los ciudadanos, pero no hemos sido capaces de salir del modelo de agencia en el que se han planteado los servicios, fundamentalmente públicos, en nuestro país", ha apuntado Guerrero.

En esta línea el autocuidado de la salud supone un aliado de los sistemas sanitarios para conseguir su objetivo de eficiencia y eficacia, ya que el desarrollo del mismo fomenta la autorresponsabilidad individual, el uso adecuado de los medicamentos, refuerza el rol de los profesionales sanitarios y contribuye a una mejor educación sanitaria en salud.