9 de junio de 2015

La doble broncodilatación mejora la función pulmonar, disnea, calidad de vida y previene las agudizaciones en la EPOC

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

La doble broncodilatación mejora la función pulmonar, disnea, calidad de vida y previene las agudizaciones en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según han asegurado diversos expertos durante el simposio 'El papel de la broncodilatación dual en el control de la EPOC', organizado por Novartis durante el 48º Congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

"El abordaje terapéutico de la EPOC está actualmente en un momento de mucho cambio. En los últimos años han salido varios tratamientos al mercado que han dado mucho aire a esta enfermedad y sobre todo, los broncodilatadores han dado un paso hacia delante, con más potencia y con menor número de administraciones", ha comentado el doctor del Hospital Universitario de Canarias, Carlos Cabrera.

En este sentido, el doctor del Hospital Montecelo de Pontevedra, Adolfo Baloira, ha insistido en la importancia de la doble broncodilatación porque ha demostrado mejorar una variedad de resultados clínicos importantes en la EPOC.

En la doble broncodilatación, se utilizan dos broncodilatadores dirigidos a dos tipos de receptores completamente distintos que actúan juntos para lograr cada uno un efecto en un lugar diferente de los músculos responsables de la obstrucción de las vías respiratorias, lo que aumenta el efecto broncodilatador.

"La doble broncodilatación reduce los síntomas básicos de la EPOC pero también previene las agudizaciones, por lo que tenemos a un paciente más protegido", ha apostillado el doctor del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Marc Miravitlles.

SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD

Y es que, tal y como ha explicado el doctor del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia, Juan José Soler, la presencia de síntomas hace que los pacientes adapten su vida a los mismos, limitando sus actividades.

De hecho, a medida que avanza la enfermedad el enfermo tiende a realizar cada vez menos tareas, a salir menos de casa e incluso a disminuir sus relaciones sociales para adaptarse a las limitaciones que le impone la enfermedad. Y todo ello redunda en una menor calidad de vida".

"La disnea es uno de los síntomas más incapacitantes de la EPOC, y si somos capaces de aliviarla, la calidad de vida mejora. El control de esta patología, entendido como el mantenimiento a lo largo del tiempo de una situación de bajo impacto clínico, con pocos síntomas y buena actividad física, se ha convertido en un objetivo de primer orden para esta enfermedad", ha destacado el mismo doctor.

Finalmente, Miravitlles ha señalado el impacto de las agudizaciones sobre los pacientes, ya que al ser un aumento "brusco" de los síntomas, interfieren en la vida diaria, en ocasiones les obligan a quedarse en casa y en un pequeño porcentaje, deben acudir a un centro sanitario e ingresar para recibir tratamiento.

"Además, los pacientes que sufren agudizaciones repetidas a lo largo del tiempo tienen un deterioro más importante en su función pulmonar, por lo que es importante prevenirlas y evitar así su impacto en la evolución de la EPOC", ha zanjado.