29 de agosto de 2016

Descubren una nueva técnica para la regeneración del hueso

Descubren una nueva técnica para la regeneración del hueso
CSIC

MADRID, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

Una nueva técnica desarrollada por científicos de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) podría ayudar a liberar un tratamiento para la regeneración ósea, desarrollar mejores terapias para lesiones de médula, injertos óseos y otras cirugías.

La investigación, publicada en 'Advances Science', ha analizado el uso de un polímero barato, producido en el comercio para la estimulación de los factores de crecimiento, esto es, moléculas que ayudan al cuerpo a generar.

En este sentido, los factores de crecimiento juegan un papel fundamental en la biología del desarrollo, tanto en el crecimiento como en el envejecimiento. Trabajos previos han demostrado como una proteína morfogenética ósea 2 o 'BMP-2', podría ayudar a fomentar la regeneración del hueso en pacientes.

Sin embargo, la adopción más amplia de 'BMP-2' ha sido limitada por la tendencia del cuerpo humano para pasar, a través de la proteína, rápidamente a su sistema. La nueva técnica utiliza una propiedad única del polímero poli (acrilato de etilo) que permite que los factores de crecimiento sean eficaces en dosis, aproximadamente, 300 veces más bajas que las disponibles actualmente.

"En sí mismo, el polímero que estamos usando parece bastante corriente, pero hemos descubierto que tiene un enorme potencial para aplicaciones clínicas. Es muy complejo e imita biológicamente a los factores de crecimiento, de manera que se utilizan de forma natural en el cuerpo y, además, provocan una reacción con fibronectina para permitir que el cuerpo se regenere", ha comentado el profesor de ingeniería, Mateo Dalby.

En los tejidos del cuerpo "la fibronectina se abre por las células, lo que permite que los factores de crecimiento se sujeten y la regeneración comience. En el 'BMP -2', el factor de crecimiento que limita la absorción no se presenta de forma biomimética, sino en forma soluble en altas cantidades. Nuestro polímero ayuda a actuar como lo hace la fibronectina, normalmente dentro del cuerpo", añade.

"El hueso es el segundo más comúnmente injertado en la medicina después de la sangre, lo que significa que hay muchas aplicaciones potenciales para este proceso. Por ejemplo, las personas que han sufrido lesiones en accidentes de tráfico, o perdido áreas significativas del hueso durante los tratamientos de cáncer podrían ser tratados con mayor eficacia a través de estas técnicas", ha concluido.