26 de abril de 2019

Demuestran que la inmunoterapia para la alergia al cacahuete aumenta las reacciones, en lugar de prevenirlas

Demuestran que la inmunoterapia para la alergia al cacahuete aumenta las reacciones, en lugar de prevenirlas
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MADRID, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los tratamientos actuales de inmunoterapia oral producen un gran aumento de la anafilaxia y otras reacciones alérgicas a los cacahuetes, en lugar de prevenirlas como se pretendía, según una revisión sistemática publicada en la revista 'The Lancet' que ha incluido 12 estudios con más de 1.000 pacientes seguidos durante un año.

La alergia alimentaria es un problema mundial cada vez mayor. En Europa y América del Norte, más de 6 millones de personas están afectadas, incluyendo hasta el 8 por ciento de los niños y el 2-3 por ciento de los adultos. Aunque la alergia a la leche y al huevo suele superarse a los 5-10 años de edad, las alergias, como la al cacahuete, duran toda la vida en el 80-85 por ciento de los casos y afectan al 2 por ciento de los niños y al 1 por ciento de los adultos en los países de ingresos altos.

No hay tratamiento para las alergias, aparte de la evitación y la medicación para tratar las reacciones alérgicas o la anafilaxia. Por eso, muchas investigadores están probando la inmunoterapia para intentar vencer a los alérgenos. En este estudio, los autores combinaron los resultados de 12 ensayos controlados aleatorios de EEUU, Reino Unido, Europa y Australia (incluidos tres ensayos no publicados).

Los ensayos compararon la inmunoterapia oral con el placebo, la evitación u otros tipos de inmunoterapia, y utilizaron diferentes productos y dosis de cacahuete. El estudio midió la anafilaxia (los datos estaban disponibles en nueve ensayos), las reacciones alérgicas o adversas (diez ensayos), el uso de epinefrina (nueve ensayos) y la calidad de vida (tres ensayos).

Los resultados sugieren que, comparadas con ningún tratamiento, la inmunoterapia oral con cacahuetes aumenta el riesgo y la frecuencia de anafilaxia (aproximadamente tres veces, del 7,1% sin inmunoterapia oral al 22,2% con inmunoterapia oral), el uso de epinefrina (alrededor de dos veces, del 3,7% sin al 8,2% con) y los eventos adversos graves (alrededor de dos veces, del 6,2% sin al 11,9% con) en una medida similar durante la acumulación y el mantenimiento.

También aumentaron las reacciones alérgicas que afectan al tracto gastrointestinal (vómitos, dolor abdominal, picazón en la boca), la piel y las membranas mucosas (urticaria o urticaria e hinchazón o angioedema), la nariz (congestión o rinitis) y los pulmones (sibilancias o asma). Además, encontraron que la calidad de vida no era mejor en las personas que recibían inmunoterapia oral en comparación con las que no la recibían.

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