10 de febrero de 2014

Defensa de la Sanidad Pública cree que las unidades de gestión clínica son un "rodeo" para la privatización

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha criticado las unidades de gestión clínica que defienden algunos gobiernos autonómicos y profesionales sanitarios, y creen que introducen "criterios mercantilistas y economicistas" en la sanidad pública que hacen que se trate de un "rodeo" para llegar a la privatización del sistema.

El objetivo de estas unidades es integrar la mejor práctica clínica con el mejor uso de los recursos disponibles, y se acompaña de una descentralización de la organización que permita favorecer el que los profesionales puedan organizarse para activar estrategias para la mejora de los resultados asistenciales.

Pero estas definiciones "edulcoradas", reconoce esta entidad, no tienen en cuenta otro de los objetivos claves, la contención del gasto sanitario y el control de las decisiones de los profesionales.

Así, aunque con estas unidades se incorpora a los profesionales en la toma de decisiones para dar autonomía a los servicios hospitalarios y a los centros de Atención Primaria y eliminar algunos de los efectos negativos del gerencialismo burocrático, la FADSP cree que puede tener más problemas que ventajas.

Entre estos, destacan que introduce criterios de competencia y de mercado en el funcionamiento del sistema sanitario "con muchas similitudes con la gestión empresarial" que puede propiciar la fragmentación del sistema en centros y unidades, y favorece la competencia frente a la cooperación.

"Rompe con los criterios básicos de la gestión pública en sanidad que se fundamenta en la necesidad que tiene el sistema sanitario público de orientarse en la consecución de niveles de salud y de satisfacción de todos y no solo en los buenos resultados de algunas partes del sistema que se basan muchas veces en el empeoramiento de otras partes del mismo", aseguran.

Además, la FADSP reconoce que la introducción de incentivos en sanidad puede ser "perversa" y generar infrautilización de servicios y prestaciones necesarias.

Y, por otro lado, destacan que hay que diferenciar entre gestión clínica, que en principio es posible en cualquier entorno organizativo, a de "unidades de gestión clínica", ya que conlleva un planteamiento de cambio de organización, y dentro de estas son posibles múltiples variaciones.

"La Sanidad Pública conviene recordarlo es propiedad del conjunto de la ciudadanía, no de los profesionales sanitarios, ni de los médicos, ni de los políticos de turno, pertenece del conjunto de la población que es quien la ha hecho posible y la mantiene con sus impuestos", defiende esta entidad.

Por ello, entienden que el desarrollo de unidades de gestión clínica "vuelve a obviar esta realidad al dejar en manos de administradores y profesionales decisiones que tienen implicaciones sobre el conjunto de la ciudadanía".

"Por supuesto los profesionales de la salud deben tener un papel de asesoramiento técnico de los proyectos y propuestas que se hagan sobre el sistema sanitario, pero tampoco conviene olvidar que progresivamente se han ido eliminado todos los organismos de participación social y profesional existentes", recuerdan.