2 de junio de 2020

Experta destaca los retos de la fisioterapia para combatir las secuelas del confinamiento

SALAMANCA, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

La crisis sanitaria provocada por la COVID-19 ha generado nuevos retos en la fisioterapia, una especialidad que adopta, a partir de ahora, "un mayor protagonismo" como alivio a las secuelas del inmovilismo, a las limitaciones funcionales y a las rutinas sedentarias mantenidas durante el confinamiento.

Así lo ha puesto de relieve la decana de la Facultad de Enfermería y Fisioterapia 'Salus Infirmorum' de la Universidad Pontificia de Salamanca en Madrid, Elena Chamorro, quien ha hecho un diagnóstico de "la importancia que los profesionales de esta disciplina adquieren a raíz de la pandemia".

Según sus palabras, a través de la información remitida a Europa Press por la institución académica, la pandemia de la COVID-19 ha generado "un cambio social" y ha afectado a todos los sectores, "especialmente al ámbito de la salud y a sus profesionales".

Chamorro ha reseñado que "entre los profesionales ha surgido un movimiento similar de ayuda, compañerismo y solidaridad, recordando en todo momento la importancia del trabajo en equipo" y ha puesto de manifiesto "la importancia de la investigación y la formación, aprendiendo y reaprendiendo y estudiando la inmediatez del avance de la ciencia y la medicina en este ámbito".

Sobre los nuevos retos que aparecen ahora, la decana de la facultad de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), tanto la enfermería y la fisioterapia tienen ahora que "hacer frente a las secuelas que está dejando la COVID-19, algunas de ellas se empiezan ya a conocer, como las que afectan al sistema respiratorio o circulatorio, y otras en cambio, necesitarán de investigación y actuación por parte de los profesionales sanitarios".

"Por otro, el paciente crónico descompensado, esas personas que durante este tiempo de confinamiento han vivido sus enfermedades desde el hogar sin acudir a los centros sanitarios, bien por miedo o por recomendación de los propios profesionales sanitarios", ha continuado.

INMOVILISMO

Para Elena Chamorro, también se deberá prestar "especial atención" a las secuelas que el inmovilismo ha dejado en personas de todas las edades. "Será un reto para la fisioterapia por su papel en la movilidad, y para la enfermería por su papel en las consecuencias de esta inmovilidad (úlceras vasculares, descompensaciones en diabéticos, obesidad y sobrepeso", ha añadido.

La decana ha reseñado que el estado de alarma, el miedo a contagios, la incertidumbre laboral que se ha generado, "todo ello ha hecho aumentar el estrés y sus consecuencias físicas, psíquicas y emocionales de la sociedad".

De manera específica, el confinamiento ha fomentado actitudes sedentarias y este tipo de vida sin movimiento "genera patología". "Un gran órgano metabólico es el músculo, y nos tenemos que preguntar cómo le hemos tratado en este período", ha apuntado.

"La fisioterapia es una profesión madura, con capacidad de evaluar a los pacientes, emitir un juicio sobre sus limitaciones y elaborar un plan de actuación para atender a los pacientes, empleando los agentes físicos como herramienta de mejora de la salud, así como el uso del ejercicio terapéutico para la realización de la readaptación cardiopulmonar a las actividades de la vida diaria", según sus palabras.

"Sin duda, la fisioterapia debe prepararse para empezar a tratar una nueva generación de procesos fisiopatológicos", ha añadido en una entrevista en la que ha adelantado también que "en el actual proceso de desescalada, los fisioterapeutas van a tener una carga de trabajo muy importante tratando de resolver las limitaciones funcionales por la intensa debilidad y el síndrome post-UCI que van a sufrir los pacientes tras la estancia hospitalaria por COVID-19".

"En los próximos meses, y probablemente años, van a tener que dedicar gran parte de los recursos a la atención de este tipo de pacientes", ha augurado Elena Chamorro a través de la UPSA.

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