24 de junio de 2009

Crece el número de españolas que a los 30 años guardan sus ovocitos para ser madres pasados los 40, según un experto

MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

El número de españolas guardan sus ovocitos a los 30 años para poder ser madres pasados los 40 ha crecido "de manera importante" en los últimos años, según Gorka Barrenetxea, director médico de la Clínica Quirón Bilbao de Ginecología y Reproducción Asistida.

El deseo de desarrollar la carrera profesional o de mejorar el estilo de vida podrían ser las razones por las que las mujeres suelen retrasar el embarazos, una decisión que ahora pueden tomar "sin arriesgarse a que, para al decidir cuándo es el momento más propicio, su capacidad reproductiva esté seriamente disminuida".

"La cuestión está resuelta. La vitrificación de ovocitos, una técnica que ya se utiliza en pacientes oncológicas para preservar sus óvulos antes de que el tratamiento de radio o quimioterapia comprometa su reserva ovárica, ofrece hoy en día garantías", indicó.

Según el experto, esta técnica permite "que las mujeres en un momento de máxima fertilidad, en torno a los 27 ó 28 años, conserven sus óvulos jóvenes si deciden esperar 10 años para ser madres", reduciendo frente a la congelación clásica, el riesgo de embarazo múltiple o de que aparezcan determinadas alteraciones cromosómicas.

"La alta tasa de supervivencia de los ovocitos --más del 90%-- permite obtener tasas de embarazo muy próximas a las conseguidas mediante ovocitos frescos", apuntó Barrenetxea, quien asegura que la técnica entraña sólo los riesgos de cualquier embarazo.

Comienza asilo que podría definirse como la planificación del embarazo más largo del mundo. "La cuestión de la edad tardía sobrepasa el ámbito científico y obedece más al universo ético, al menos hasta los 45 años. Una madre joven tiene más facultades físicas para la crianza que una persona de mayor edad, pero todo obedece a la constitución física y a la preparación psicológica", concluyó.