7 de febrero de 2014

Crean una guía para prevenir los riesgos específicos de ictus en mujeres

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

La profesora de investigación en Neurología y directora del Stroke Center en Winston-Salem (Carolina del Norte, Estados Unidos), Cheryl Bushnell, ha elaborado una guía para prevenir los riesgos específicos de ictus en las mujeres.

Este manual, publicado en la revista 'Stroke' y recogido por la plataforma Sinc, incluye una serie de recomendaciones con base científica sobre la mejor manera de abordar los problemas que pueden provocar ictus en mujeres.

"Si eres mujer compartes con los hombres muchos de los riesgos que conducen a un accidente cerebrovascular, pero además hay que sumar los ocasionados por las hormonas, la salud reproductiva, el embarazo, el parto y otros factores relacionados con el sexo", ha comentado Bushnell.

Asimismo, la experta ha informado de que las mujeres con un historial de presión arterial alta antes del embarazo deben ser tratadas con bajas dosis de aspirina, las cuales pueden combinarse con una terapia de suplementos de calcio para reducir el riesgo de preeclampsia.

Del mismo, Bushnell ha advertido de que las mujeres que tienen preeclampsia tienen el doble de posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular y, al mismo tiempo, un riesgo cuatro veces mayor de tener la presión arterial alta en el futuro.

"Por lo tanto, la preeclampsia debe ser reconocida como un peligro incluso después del embarazo, y factores como el tabaquismo, el colesterol alto y la obesidad en estas mujeres deben ser afrontados lo antes posible", ha apostillado.

Otra de las recomendaciones que contiene la guía es que las mujeres deben someterse a un examen de presión arterial antes de tomar la píldora anticonceptiva, debido a que la combinación aumenta la posibilidad de sufrir un ictus.

En este sentido, Busnell ha señalado que las mujeres que padecen migraña con aura deben de evitar fumar con el fin de mitigar los posibles efectos, y que las mayores de 75 años deben someterse análisis de riesgos de fibrilación auricular, debido a su vinculación con los accidentes cerebrovasculares.

Otro factor tenido en cuenta en la guía es el estrés emocional, que, según la autora, tiene mayor incidencia en mujeres. Todas estas recomendaciones van dirigidas, en un principio, a los médicos de Atención Primaria.