20 de julio de 2015

Consejos contra los sofocos de la menopausia en verano

    MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Uno de los síntomas más frecuentes cuando la mujer llega a la menopausia son los sofocos, que tienden a incrementarse en verano con la llegada del calor, recuerda el doctor Borja Otero, de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), quien aconseja evitar la ingesta de bebidas calientes, alcohólicas o con cafeína.

   Los sofocos suelen comenzar como una repentina sensación de calor en la parte superior del pecho y la cara, acompañado de sudoración y palpitaciones, y, posteriormente, se disemina por todo el cuerpo con una duración aproximada de dos a cuatro minutos. "Los sofocos pueden ocurrir una o dos veces al día o tan a menudo como una vez por hora durante el día y la noche", añade.

   Se producen en general por estrés emocional, comidas copiosas, consumo de alcohol y cambios bruscos de la temperatura. Para evitarlos o atenuarlos recomiendan mantener una temperatura ambiente baja, ponerse una toallita húmeda o fría en el cuello durante los sofocos; vestirse con varias capas para poder eliminar aquellas que sobran si se sufre un sofoco; y evitar el tabaco, ya que se sabe que aumenta su desarrollo.

   Otero explica que la mayoría de las mujeres sufren estos síntomas durante un promedio de dos a cuatro años, y lo habitual es que los sofocos se produzcan durante la noche, lo que provoca que la mujer se despierte con frecuencia y tenga dificultades para conciliar el sueño.

   De hecho, según varios estudios, más del 81% de las mujeres que sufre grandes aumentos de temperatura, sudoración y enrojecimiento tenía además síntomas de insomnio crónico, como dificultad para quedarse dormida, sueño poco reparador e insatisfacción con los patrones de sueño. Como consecuencia, "muchas mujeres desarrollan otros problemas como fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y cambios de humor".

TRATAMIENTOS EFICACES

   Hasta el momento, el tratamiento más eficaz contra los sofocos que aparecen con la llegada de la menopausia sigue siendo la terapia hormonal sustitutiva. "En los casos en los que la Terapia Hormonal (THS) está indicada para los síntomas climatéricos, puede resultar de ayuda para combatir el insomnio provocado por los sofocos, especialmente si se asocia a un hipnótico al acostarse", añade.

   De hecho, "el tratamiento con estrógeno no sólo alivia las sofocaciones nocturnas, sino que podría mejorar también otros síntomas como alteraciones del estado del ánimo o síntomas depresivos", concluye.

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