14 de noviembre de 2015

¿Conoces el masaje Shiatsu?

¿Conoces el masaje Shiatsu?
GETTY/LINSENLICHT

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Del japonés 'shi' (dedo) y 'atsu' (presión), se trata de una técnica manual reconocida y subvencionada por el ministerio de salud nipón que, a través de presiones de los dedos pulgares y la palma de las manos ejercidas sin dolor sobre las fibras musculares y el sistema nervioso alivia los trastornos, enfermedades y dolencias. Se trata de forma global el organismo para que éste vuelva a un estado de equilibrio físico capaz de reactivar la curación.

Según explica a Infosalus Arturo Valenzuela, terapeuta y fundador de la Escuela de Shiatsu Yasuragi en Madrid, los trastornos en los que los resultados del shiatsu son más evidentes son los del aparato locomotor como lumbalgias o cervicalgias. A diferencia de la fisioterapia o el masaje, en el shiatsu se trabaja sobre todo el cuerpo y no solo sobre la zona dolorida.

Cuando se ejerce presión sobre un punto determinado, esta presión envía información a través de la médula al cerebro y éste elabora una respuesta que envía de nuevo al lugar presionado. Por el camino además, esta respuesta cerebral llega a las zonas que son reflejo de este lugar y que pueden estar también afectadas por un dolor irradiado, como puede suceder con el hombro que es reflejo del hígado o el estómago reflejo del otro hombro.

"Los terapeutas de shiatsu no tocan la zona con dolor, no se incide en ello, el bienestar de la persona ayuda más a su curación y no se les hace ningún daño durante la sesión", señala Valenzuela. No existen efectos secundarios ni contraindicaciones más allá del sentido común de no actuar sobre personas recién operadas, con heridas o fracturas. El shiatsu no cura sino que equilibra el estado de salud para estar bien y no enfermar.

¿QUÉ SE PUEDE ESPERAR DE UNA SESIÓN DE SHIATSU?

Los aspectos que tienen que tener en cuenta las personas que quieran aproximarse al shiatsu son que no es un trabajo por partes sino global sobre todo el cuerpo; no debe doler; siempre es agradable y la sesión se realiza en un ambiente relajado de luces tenues y música suave.

Durante la sesión se emplea un pijama y un pañuelo de gasa japonés que hace que el contacto con el cuerpo del paciente sea mínimo y que es posible gracias a que el terapeuta tiene un sentido del tacto muy desarrollado. La persona debe avisar siempre que sienta algún dolor.

Una sesión dura entre 50 y 60 minutos y antes de comenzar se realiza una ficha médica y se registran las expectativas del paciente para establecer un protocolo de tratamiento. Es importante que la sesión se ajuste en tiempo al estado físico de la persona ya que al presionar de forma continua se activa una fatiga neuronal que activa el metabolismo celular (equivale a caminar unos cuatro kilómetros) pero también el sueño, lo que lleva a que en muchas ocasiones la persona se quede dormida durante la sesión.

"Una sesión no es mejor cuanto más tiempo dure ya que un exceso de estímulo deja a la persona sin vitalidad. Los mayores deben someterse a sesiones de menos tiempo y las personas de entre 18 y 65 años tienen suficiente con 50 minutos. A quienes se encuentran carentes de vitalidad no hay que sedarles sino reactivarles", aclara Valenzuela.

El terapeuta señala que lo que no se puede esperar es una curación en enfermedades para el cáncer, aunque sí se pueden paliar los síntomas de la enfermedad o del tratamiento de quimioterapia así como los emocionales como la ansiedad. En las mujeres embarazadas que no pueden tomar medicamentos el shiatsu ayuda a que desaparezcan los dolores, aunque en el primer trimestre se recomienda no practicar la técnica.

Además, Valenzuela aclara que en lo que se refiere a aspectos concretos del ciclo reproductivo femenino el shiatsu puede ayudar en la reeducación postural tras el parto y mejora el equilibrio de órganos como el riñón y el bazo que, según la medicina tradicional china, ayudan al sistema reproductivo y en los condicionantes emocionales del proceso.

SHIATSU EN EL HOSPITAL

Según explica a Infosalus Marta María Serrano, fisioterapeuta y terapeuta de shiatsu del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, esta terapia trabaja mediante presión manual sobre el sistema muscular y sobre el sistema nervioso para producir relajación tanto a nivel de contracturas como en el plano emocional de la persona, lo que la hace útil también para aliviar ansiedad y estrés.

En el hospital se pueden tratar todo tipo de patologías de columna como escoliosis, hernias discales, dolor miofascial, fibromialgia, y alteraciones en las articulaciones y tendino-musculares como tendinitis o bursitis en hombros, caderas y rodillas. Además, es útil también en casos de bruxismo que suele asociarse a contracturas cervicales acompañado de dolores de cabeza o mareos y en patologías de la espalda como lumbociáticas y dorsalgias.

"Trabajo desde el año 2001 con el shiatsu y aún es poco conocido entre los pacientes a los que les resulta chocante un masaje sin cremas y que no es nada invasivo, por lo que puede ser aplicado tanto a ancianos como niños. La sensación que refieren es de mejora inmediata y que les han tratado a nivel generalizado y no de forma aislada en la zona dolorida o afectada además de que se trata de una terapia agradable y en la que no existe nada de dolor", explica la fisioterapeuta.

Serrano destaca que se trata de una terapia física y no energética que trabaja a nivel manual con efectos de relajación sobre la fibra muscular. "Se pasa de una situación de bloqueo a otra en la que todos los sistemas del organismo encuentran un mejor equilibrio actuando sobre el cuerpo en su conjunto y no de forma aislada sobre una zona en concreto, por lo que se obtiene una mejora global"

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