Los cánceres de mama, ovario y colon, los más propicios para realizar un estudio genético

Los cánceres de mama, ovario y colon, los más propicios para realizar un estudio genético
11 de diciembre de 2018 GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / BEE32 - ARCHIVO

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los cánceres de mama, ovario y colon son los más beneficiados por los estudios genéticos, una técnica que busca diagnosticar a familias enteras con predisposición a padecer cáncer, según asegura el doctor Miguel Urioste Azcorra, de la consulta de consejo genético del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

De acuerdo con el experto, las personas que desarrollan un cáncer a una edad muy temprana, aquellas que tienen varios familiares que han sufrido o sufren un mismo tipo de cáncer o que padecen neoplasias de forma bilateral (en las dos mamas, en los dos riñones) "deben sospechar" que padecen un síndrome de predisposición al cáncer, que debe ser diagnosticado en una consulta de consejo genético.

"La media de aparición del cáncer de mama es de 57 años. Si una persona desarrolla este tipo de tumor a los 40 o 45 años, puede sospecharse que puede sufrir una predisposición hereditaria al cáncer. La sospecha puede ampliarse si algún familiar directo (abuela, madre, hermanas) han sufrido también este tipo de cáncer", explica.

Urioste recuerda que existen otras características que pueden hacer sospechar que un cáncer puede ser hereditario. "Cánceres multifocales; por ejemplo, tumores de mama con múltiples nódulos, la asociación de cáncer con defectos congénitos o sufrir más de una neoplasia a la vez (cáncer de mama y ovario, o cáncer de mama y endometrio)", relata.

Las ventajas de descubrir si un cáncer es hereditario son "múltiples", según el doctor. "Por ejemplo, en una mujer de 40 años que pertenece a una familia con cáncer de mama y ovario se puede recomendar la extirpación de ovarios y trompas una vez concluido su deseo reproductivo, porque su riesgo de desarrollar cáncer en esos órganos es alto. Según que mutación sufra, se le puede recomendar también la cirugía reductora del riesgo de las mamas", comenta.

Alternativamente, indica que si la mujer no desea someterse a cirugías, se deben realizar resonancias y mamografías periódicas y otras pruebas cada seis meses para que, si aparece un tumor, se detecte lo antes posible. Además, Urioste también defiende los beneficios para la familia en este tipo de estudios.

"Si una persona es portadora de una mutación, sus hijos tienen el 50 por ciento de posibilidades de heredarla. Los hijos que resulten portadores deberán participar en un programas de seguimiento y así, si aparece un tumor, detectarlo lo antes posible. Si un paciente tiene una mutación, sus hermanos también tienen el 50 por ciento de posibilidades de tenerla. Recomendamos que también se realice el estudio genético en ellos. Los resultados son de interés para toda la familia", detalla.

Urioste insiste, por último, en que los cánceres de mama y ovario hereditarios y el cáncer de colon hereditario son las patologías más comunes en la Consulta de Consejo Genético, pero además se pueden diagnosticar otras enfermedades no oncológicas, como los niños con defectos congénitos (para valorar si ese problema puede repetirse en futuras gestaciones), otras enfermedades genéticas, como las neurológicas (ataxias, coreas, etcétera), las neurodegenerativas, y otras enfermedades raras.