28 de marzo de 2014

La braquiterapia permite curar hasta un 95% de los tumores de próstata y un 70% de los de cuello uterino

MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

La braquiterapia permite curar hasta un 95 por ciento de los tumores de próstata y un 70 por ciento de los de cuello uterino, según ha asegurado el especialista en esta técnica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y de la Clínica La Luz, Alfredo Polo Rubio, con motivo de la celebración del 'III Curso de Bases y Aplicaciones Clínicas en Braquiterapia', organizado por la Escuela Española de Oncología Radioterápica (EEOR), perteneciente a la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).

No obstante, ha apostillado que la tasa de curación depende del tamaño del tumor y de su localización. Se trata de un tratamiento con radiaciones ionizantes que se aplica directamente sobre el tumor a irradiar, preservando el órgano o la función del mismo.

A diferencia de la radioterapia externa, que se administra a distancia, para esta técnica se utilizan aplicadores, agujas o tubos plásticos que permiten suministrar la radiación en el lugar exacto donde interesa, protegiendo los órganos vecinos de riesgo e incidiendo directamente sobre la parte dañada.

Actualmente en España hay más de 50 centros que cuentan con unidades de braquiterapia de alta tasa, que son prácticamente la mitad de los centros con radioterapia externa. "A pesar de que sigue siendo una herramienta poco conocida entre la sociedad y los profesionales de la salud, se trata, junto con la cirugía, de la primera arma que se empleó contra el cáncer", ha aseverado el jefe clínico de Oncología Radioterápica en el instituto Valenciano de Oncología, Jose Luis Guinot Rodríguez.

En concreto, la radioterapia externa con o sin quimioterapia reduce el volumen tumoral y trata las áreas profilácticas, y a continuación se realiza la braquiterapia sobre el tumor restante para aplicar dosis más elevadas y precisas de las que serían posibles sólo con radioterapia externa.

"La braquiterapia de baja tasa de dosis obligaba a tener a los pacientes aislados varios días. Con el cambio a la alta tasa de dosis los tratamientos son más rápidos y confortables, con más radioprotección de los familiares y el personal, y además se puede optimizar la distribución de dosis, consiguiendo mayores dosis al tumor, más homogéneas y con menos irradiación de órganos de riesgo", ha explicado Guinot.

Actualmente, esta técnica ha avanzado y mejorado mucho en cuanto al cálculo dosimétrico, los aplicadores y los sistemas de imagen. Según los expertos, a día de hoy, no existe una radiación "más conformada" que la que ofrece este tratamiento. "Nuestro reto es demostrar que la braquiterapia es la mejor herramienta para aumentar el control tumoral con el mínimo de complicaciones", ha zanjado Guinot.