23 de marzo de 2012

Un total de 39.240 profesionales han adquirido habilidades para evitar situaciones de conflicto

Los servicios jurídicos del SAS recibieron 174 sentencias condenatorias relacionadas con agresiones a profesionales en 2011

SEVILLA, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los servicios jurídicos del Servicio Andaluz de Salud (SAS) han recibido a lo largo de 2011 un total de 174 sentencias condenatorias relacionadas con agresiones sufridas por los profesionales en los centros sanitarios públicos --42 más que en 2010--, de los que 22 de ellos incluyen la tipificación de delito de atentado. El resto de denuncias se dividen entre delitos de amenazas, falta de lesiones e injurias, entre otras.

Por otro lado, los abogados del SAS han llevado a cabo 242 asistencias letradas en 2011 en relación con las agresiones sufridas por los profesionales sanitarios y no sanitarios en el desempeño de su traºbajo en los centros sanitarios públicos. Las atenciones jurídicas por este motivo ha aumentado de manera considerable desde 2005, cuando se realizaron 68.

Además, en los dos primeros meses de 2012 se han registrado en Andalucía 35 agresiones, lo que supone una reducción del 32,69 por ciento respecto al mismo período del año pasado, cuando se contabilizaron entre enero y febrero 52.

Además, un total de 39.240 profesionales del SAS se han formado desde 2008 en el abordaje de situaciones conflictivas a través de un curso virtual en la web del SAS. Esta iniciativa, que se aplica a las nuevas tecnologías de la docencia, persigue dotar al mayor número posibles de profesionales de las habilidades sociales necesarias para evitar situaciones de conflicto en su relación con los usuarios.

La identificación de posibles situaciones de conflicto y cómo actuar en consecuencia son los dos ejes básicos de este curso formativo. Así, aprenden a diferenciar los tres tipos de comportamientos básicos en la comunicación interpersonal --estilo pasivo, estilo agresivo y estilo asertivo--, ofreciéndoles, además, las herramientas necesarias para conocer y mantener un comportamiento que favorezca el establecimiento de una relación de confianza mutua con el usuario, capaz de superar la situación de angustia que pueda estar viviendo el paciente.

Los profesionales aprenden, además, a identificar los indicadores de riesgo más frecuentes de la conducta agresiva, el perfil de los potenciales agresores y a saber actuar cuando una situación se desborda. Igualmente, el curso dota a los profesionales de habilidades como autocontrol, saber escuchar activamente y empatizar con los usuarios para evitar situaciones de riesgo.

Asimismo, esta iniciativa incluye ejercicios prácticos, a través de los que los profesionales pueden identificar su propio estilo de comunicación y elaborar, incluso, un plan por escrito o guión para actuar de manera asertiva.

Esta actividad forma parte de las líneas de acción previstas en el Plan de Prevención y Atención a las Agresiones para los profesionales del sistema sanitario público andaluz puesto en marcha por la Consejería de Salud en 2005 y que incluye, entre otros aspectos, apoyo psicológico y asesoramiento jurídico, siempre que el profesional decida denunciar lo ocurrido.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

En el marco del Plan de Prevención y Atención a las Agresiones para los profesionales del sistema sanitario público andaluz la Consejería de Salud dota a los centros, además, de medidas de seguridad, a las que recientemente se incorporó el botón antipático, una aplicación informática instalada en el propio ordenador de consulta y que permite al profesional emitir una señal al ordenador de los compañeros del centro para alertar de una situación de riesgo.

El botón antipático, de los que existen actualmente 3.308 en Andalucía, es un mecanismo de alarma silenciosa (a través de un mensaje en la pantalla de todos los ordenadores del centro), con lo que se evita que el agresor se percate. Al tratarse de una alarma colectiva, supone una gran ventaja respecto al timbre antipático tradicional. Además, no supone coste económico alguno, al ponerse en marcha con recursos informáticos ya existentes, a los que se dota de una nueva funcionalidad.

Esta nueva aplicación informática se une a los 2.030 timbres antipánico existentes, 1.446 interfonos, 555 salidas alternativas, 1.191 videocámaras, 389 vigilantes de seguridad y 66 localizadores GPS en ambulancias. Estas medidas se implantan se reparten entre aquellos centros que presentan mayor riesgo de ser escenario de una situación conflictiva.