19 de octubre de 2009

Andalucía.- Enfermos de espondilitis anquilosante piden una mayor concienciación en las consultas de Atención Primaria

SEVILLA, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Espondilitis Anquilosante Sevillana (EAS), entidad que mañana instalará mesas informativas en los hospitales Virgen Macarena y Virgen del Rocío de la capital hispalense, con motivo del Día Nacional de esta enfermedad, reclamó hoy una mayor concienciación sobre esta patología en las propias consultas de atención primaria.

Al hilo de ello, dicha asociación informó de la puesta en marcha de la campaña nacional '¿Tienes espondilitis? Hoy tienes esperanza' para dar a conocer esta enfermedad y avanzar en el diagnóstico precoz en los centros de Atención Primaria.

Según detalló esta organización, unas 200.000 personas sufren en España algún tipo de discapacidad debido a la espondilitis anquilosante, de las cuáles unas 9.000 se encuentran en Sevilla.

Agregó que, pese a que los efectos de esta patología son muy visibles, es muy poco conocida entre la población, motivo por el que la Coordinadora Nacional de Espondilitis Anquilosante, ha lanzado en toda España la campaña "¿Tienes espondilitis? Hoy tienes esperanza", para dar a conocer esta enfermedad y con la colaboración de Wyeth.

De hecho, el presidente de la Coordinadora Nacional, Manuel Puparelli, avanzó que a lo largo de la jornada de mañana reclamarán un diagnóstico precoz, la atención integral y un aumento del número de reumatólogos, "ya que se trata de una enfermedad dolorosa, muy discapacitante y que requiere una atención temprana", alertó.

Se estima que esta dolencia reumática, de origen aún desconocido, afecta a un 0,5 por ciento de la población general, con mayor proporción entre hombres que entre mujeres (tres a uno). El trastorno cursa con brotes agudos muy dolorosos que disminuyen una vez la articulación se ha soldado. La edad media de inicio está entre los 20 y los 30 años y puede permanecer activa durante más de dos décadas.

"Si no se trata a tiempo, la espondilitis puede 'soldar' las articulaciones en las que aparece, eliminando su movilidad", agregó por su parte el jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Salamanca, Javier del Pino, quien explicó que las

zonas a las que ataca con mayor frecuencia "son la columna vertebral y las articulaciones sacroilíacas, imprimiendo a los pacientes una silueta muy característica, con dorso, cuello y cabeza echados hacia delante y la espalda rígida, precisando girar todo el cuerpo cada vez que necesitan mirar a un lado o a otro".

Por ello, desde las asociaciones de pacientes insisten en que la enfermedad debe estar más presente "no sólo en las consultas de reumatología, sino también en las de atención primaria y entre la población general".

"Ahora mismo hay enfermos que pasan años de consulta en consulta, especialmente en las zonas rurales, y cuando llegan a un gran hospital ya es demasiado tarde", lamentó Puparelli, toda vez que advirtió de que "uno de los peores aspectos de la enfermedad es el dolor, presente en todos los brotes, que nos obliga a estar de baja a veces durante mucho tiempo".

"Esto no suele ser comprendido en las empresas, y muchos afectados tienen dificultades en mantener su puesto de trabajo", reprochó al respecto.

Para Del Pino esta circunstancia responde a la "inespecificidad de los síntomas --dolor de espalda-- que hacen que tanto el paciente como el propio médico les resten importancia en las fases iniciales de la enfermedad".

"La rapidez en el diagnóstico es fundamental en este trastorno, puesto que los diez primeros años de evolución son determinantes en las secuelas que sufrirá el enfermo a largo plazo", aseguró este especialista. "Si en este período de tiempo el paciente no ha experimentado limitaciones de la movilidad importantes, lo más probable es que no sufra grandes deformidades en el futuro", afirmó.

AVANCE EN LOS TRATAMIENTOS

Hasta hace pocos años, la enfermedad se trataba con antiinflamatorios y corticoides. A estos medicamentos, se les han sumado recientemente las terapias biológicas, agentes de nueva generación dirigidos de forma específica contra los mecanismos que producen la enfermedad y que tiene una buena respuesta en un gran número de pacientes.

Según Del Pino, alrededor de uno de cada cuatro pacientes con espondilitis anquilosante presenta una variante agresiva de la enfermedad, con mal pronóstico a largo plazo si no se trata adecuadamente.

"En estos pacientes que no responden al tratamiento convencional de la enfermedad, las terapias biológicas de última generación han conseguido frenar la progresión de la espondilitis anquilosante", concluyó.