15 de diciembre de 2014

La administración de un tipo de liposomas podría combatir la acumulación de amiloide asociada al Alzhéimer

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

La administración de un tipo de liposomas puede combatir la acumulación de amiloide asociada al Alzhéimer, según el estudio 'Liposomes containing phosphatidic acid and cardiolipin reduce B-amyloid levels in APP/PS1 transgenic mice', que ha sido publicado recientemente en la revista científica 'Nanomedicine:NBM'.

Este estudio ha profundizado en la hipótesis de que el desplazamiento del equilibrio entre la acumulación de péptido beta-amiloide (AB) en el cerebro y en la sangre periférica hacia la sangre podría reducir los niveles de AB en el cerebro, mediante la inyección intraperitoneal de nano-liposomas unilaminares conteniendo ácido fosfatídico o cardiolipina en ratones transgénicos con enfermedad de Alzhéimer durante cuatro semanas.

Este tratamiento podría resultar, según la investigación, conveniente para su administración repetida y su introducción en el torrente sanguíneo, lo que reduciría los niveles de AB en la sangre circulante, y confirma además la capacidad de estos liposomas para interactuar con el péptido amiloide.

De esta forma, la alteración de la acumulación periférica de AB podría desembocar en un aumento del flujo de salida del mismo hacia la sangre circulante, produciendo una reducción de la presencia de amiloide en el cerebro y combatiendo su acumulación en placas, proceso que se ha denominado 'efecto sumidero'.

Durante el desarrollo de la investigación, se ha otorgado especial importancia al uso terapéutico de nano partículas, principalmente como vía para la administración de medicamentos, concretamente en este caso diversos liposomas. Así, se ha pretendido demostrar si el 'efecto sumidero' puede ser inducido en ratones transgénicos por medio de la inyección intraperitoneal repetida de liposomas conteniendo ácido fosfatídico (PA-LIP) o cardiolipina (CL-LIP).

El tratamiento consiguió reducir la cantidad de AB en el plasma, así como modular la fosforilación de la proteína TAU y la actividad de la glucógeno sintasa quinasa 3 (proteína que media la adición de moléculas de fosfato a residuos de serina y treonina de aminoácido). Aunque los niveles cerebrales de AB no se vieron afectados significativamente, los logros anteriores sugieren que modificación del AB circulante puede ser terapéuticamente relevante en EA.

Por otro lado se ha aprobado que la administración peritoneal permite el flujo a sangre de nanoparticulas que podrían tener relevancia terapéutica para diferentes patologías.

Según el investigador de CIBERNED y partícipe en el estudio, Francisco Wandosell, "el proyecto era una prueba de concepto de varias tipos de nanopartículas, de las que se seleccionaron, por baja toxicidad, tres tipos diferentes una de ellas liposomas". Además, según Wandosell, "el consorcio seleccionó una serie de ligandos de los que ya sabíamos que interaccionaban con el amiloide para hacer nanopartículas con un único ligando o multiligando". Así, lo que se buscaba "no era por tanto la búsqueda de nuevos compuestos en sí, si no la búsqueda de nuevas administraciones o vehiculizaciones".

La investigación 'Liposomes containing phosphatidic acid and cardiolipin reduce B-amyloid levels in APP/PS1 transgenic mice' ha sido desarrollada por los investigadores Francisco Wandosell, Lara Ordóñez- Gutiérrez y Marta Antón del CIBERNED y del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa CSIC-UAM (España); por Francesca Re, Maria Gregori y Massimo Masserini del departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Milano-Bicocca (Italia); por Erika Bereczki, Eniko Ioja y Jin-Jing Pei Instituto Karolinska, del Centro de Investigación en Enfermedad de Alzheimer KI (Suecia); por Alina J. Andersen del Centro de Nanotecnología Parafarmacéutica y Toxicología de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) y por S. Moein Moghimi del Centro de Nanotecnología Parafarmacéutica y Toxicología y Centro de Nanociencia de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).