14 de octubre de 2015

Aclaran la relación: obesidad y enfermedades cardiovasculares

Aclaran la relación: obesidad y enfermedades cardiovasculares
GETTY/DANIEL BENDJY

   MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Una reciente investigación, publicada en la revista 'Obesity', concluye que la obesidad es perjudicial, no útil -como se ha indicado en sucesivos estudios--, para una persona con enfermedad cardiovascular, al tener en cuenta su historial de peso, el peso en el momento del estudio y añadir otros factores como el tabaquismo.

   SOBREPESO Y ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR

   Los demógrafos Samuel Preston, de la Universidad de Pennsylvania, Estados Unidos, y Andrew Stokes, de la Universidad de Boston, también en Estados Unidos, trabajaron para resolver un rompecabezas: por qué la mayoría de los estudios muestran que las personas obesas o con sobrepeso con enfermedad cardiovascular sobreviven más que sus contrapartes de peso normal.

   "Hay afirmaciones sobre que es bueno ser obeso cuando se tiene la enfermedad cardiovascular porque al tener reservas de grasa, tal vez ,se puede vivir más tiempo --recuerda Preston, profesor de Sociología en la Facultad de Artes y Ciencias de Penn--. Es concebible que existen ventajas para la salud pero nosotros mostramos que están abrumadas por las desventajas de ser obeso, una vez que se controlan estas dos fuentes de sesgo".

   Para obtener estos resultados, Stokes y Preston comenzaron con datos de más de 30.400 participantes de la 'National Health and Nutrition Examination Survey' entre 1988 y 2011. La encuesta es una muestra nacionalmente representativa considerada el estándar de oro en Estados Unidos. De los participantes, 3.388 tenían enfermedad cardiovascular.

   La mayoría de las investigaciones de este tipo sólo se fija en el peso en el momento del análisis. Stokes y Preston optaron por incluir la historia del peso, una innovación clave, según el propio Stokes, que obtuvo su grado de maestría y doctorado en Penn y ahora es profesor asistente en el Departamento de Salud Mundial en BU.

   No hacerlo, dijo "sería como clasificar a un fumador de toda la vida que dejó el hábito el día anterior a la investigación como un no fumador, aunque sabemos que si una persona es un fumador de toda la vida, lleva sus riesgos incluso si deja de fumar".

   Este paso permitió a los investigadores identificar un grupo control de personas que habían tenido peso normal durante toda su vida, lo que se considera de bajo riesgo para la enfermedad. Añadir la historia del peso "resulta tener un profundo efecto en los resultados", apunta Stokes, eliminando la ventaja de la mortalidad para los que tienen sobrepeso o son obesos.

   La incorporación del segundo factor, el tabaquismo, también contribuyó a solucionar la paradoja de la obesidad porque los fumadores son menos propensos a ser obesos y los que son obesos son menos propensos a fumar. Esta correlación es mucho más fuerte para las personas con la enfermedad cardiovascular, por lo que los científicos limitaron su grupo a no fumadores de toda la vida.

   Los investigadores dijeron que estos resultados podrían mejorar el tratamiento de la enfermedad, ya que algunos médicos pueden usar la paradoja de la obesidad para tomar las decisiones de atención al paciente. "Hay muchas razones para pensar que los médicos están al menos confundidos", dice Preston.

   "Y en algunos casos, están creyendo que el sobrepeso o la obesidad es algo bueno entre las personas con enfermedades cardiovasculares, la diabetes y otros trastornos para los cuales se ha demostrado una paradoja", añade. Se trata, por ejemplo, de enfermedades como accidente cerebrovascular, patología renal y presión arterial alta.