15 de septiembre de 2009

Aborto.- Jiménez asegura que donde "más trabajarán" es en reducir los embarazos no deseados, sobre todo en jóvenes

Camps afirma que no asistirá a la manifestación antiaborto aunque cree que la reforma es anticonstitucional e innecesaria

VALENCIA, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, defendió hoy la ley que está elaborando su departamento en materia de seguridad y sexual asegurando que donde "más trabajará" es en reducir los embarazos no deseados, sobre todo en las mujeres jóvenes, a través de facilitar el acceso a los anticonceptivos, entre otras medidas de educación sexual.

Tras reunirse con el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en el Palau de la Generalitat para analizar la situación de la gripe A, insistió en que su objetivo es evitar llegar a "ese momento tan traumático" para toda mujer como es la decisión de abortar.

Del mismo modo, reconoció la necesidad de reformar la ley del Aborto para proporcionar "una mayor garantía a las mujeres" y "seguridad para los profesionales" que intervienen en esta intervención.

Así, resaltó que la intención del gobierno es subsanar los "fallos" y "las lagunas" que se han observado en los 20 años de aplicación de la actual ley del aborto para mejorarla de forma "similar al resto de países de nuestro entorno" de modo que no contemple "sólo indicaciones, sino plazos".

De este modo, incidió en que, desde el respeto a todas las sensibilidades que se dan, una ley que persigue mejorar las garantías para la mujeres y la seguridad de los profesionales es "buena de por si".

CAMPS NO IRÁ A LA MANIFESTACIÓN ANTIABORTO

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, afirmó hoy que no asistirá a la manifestación para protestar por la propuesta oficial de reforma de la Ley del Aborto, prevista para el próximo 17 de octubre, aunque consideró que esta modificación es "anticonstitucional" y que "no vale la pena" acometerla porque la actual "ha funcionado bien".

No obstante, apuntó que aunque no es un legislador ni la reforma de la norma es competencia de los Parlamentos autonómicos, su opinión como ciudadano es que la legislación "tal y como está ha funcionado bien gobernando el PSOE y el PP" y por tanto "no vale la pena su modificación".

Como político, sostuvo que en dos generaciones "el aborto será algo que formará parte del pasado, de la prehistoria" y como padre constató: "me dolería muchísimo que mi hija no me preguntase al respecto de esta cuestión". "Creo que habría fracasado como padre", dijo. Por último, como licenciado en derecho apuntó que la reforma propuesta "no es constitucional". "Pero no soy legislador y difícilmente mi opinión tiene una vinculación con lo que se tiene que abordar en el debate que se ha abierto en nuestro país", apostilló.