30 de marzo de 2015

El 75% de los vallisoletanos con enfermedad inflamatoria intestinal ven frenada su actividad diaria

VALLADOLID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El 75 por ciento de los vallisoletanos que padecen enfermedad inflamatoria intestinal (EII, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa) ven frenadas sus actividades diarias a causa de la enfermedad, según el estudio IBD2020, realizado entre 650 personas en España, unas 5.000 en el conjunto de Europa.

   Esta enfermedad, de la que se diagnostican anualmente 2.000 nuevos casos en España, afecta actualmente a unas 130.000 personas en el país, según han informado a Europa Press fuentes de la Confederación de Asociaciones de enfermos de Crohn y colitis ulcerosa de España (ACCU).

   Además, según se desprende del estudio, el 35 por ciento de los pacientes vallisoletanos incluso ha tenido que faltar al trabajo en el último año y, en el caso de los estudiantes, cerca del 40 por ciento ha tenido que ausentarse de clase a causa de los síntomas.

   El estudio IBD2020 ha sido realizado con el objetivo de analizar la situación de las personas que padecen EII. En el caso de Valladolid, sólo el 30 por ciento de los pacientes se ha mantenido libre de brotes durante más de doce meses, según las mismas fuentes.

   El presidente de ACCU de León, José Antonio Pérez, ha incidido en que la esta enfermedad tiene carácter "grave" y es "muy difícil" convivir con ella, ya que tiene brotes que limitan la vida diaria y dificultan actividades como viajar, llegar al trabajo y asistir a reuniones o usar el transporte público.

   "Además, afecta fundamentalmente a personas más jóvenes, con lo que muchas veces la planificación de vida se ve truncada de una forma muy importante", ha señalado Pérez, quien sin embargo ha aclarado que si hay una implicación en el control de la enfermedad y se cumple con las pautas médicas y los tratamientos adecuados, se puede lograr llevar una vida "mejor".

RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE

   El estudio también revela datos sobre la relación del paciente con su médico y apunta que la mitad de los pacientes vallisoletanos afirman recibir información de su médico sobre las prioridades del tratamiento y abordan en la consulta cómo afecta la enfermedad a su vida diaria.

   En este sentido, el doctor José Fernando Muñoz, miembro de la Unidad de EII del Hospital de León, ha asegurado que "resulta fundamental proporcionar una información suficiente al paciente para que se involucre en todos los pasos de su tratamiento, tanto en el marco de la consulta con el especialista, como en su casa, para mantener la enfermedad bajo control, y estar atento a su evolución".

   Asimismo, los pacientes deben ser capaces de hablar con su médico con naturalidad e involucrarse en todas las decisiones que toma su médico. "Un paciente activo enseguida ve los beneficios de su tratamiento, tenemos que hacer un esfuerzo por lograr esta comunicación fluida", José Antonio Pérez.

   Por otro lado, la EII es una enfermedad que debuta en diferentes etapas de la vida y que conlleva diversas morbilidades asociadas, por lo que en el proceso de diagnóstico y tratamiento actúan diferentes especialistas. "La coordinación entre todos los especialistas que intervienen en esta enfermedad es clave. Para el paciente son condiciones fundamentales recibir la información necesaria, participar en las decisiones sobre el tratamiento y disponer de un acceso fluido a los especialistas implicados", ha añadido el doctor Muñoz.

   En este sentido, cerca del 60 por ciento los pacientes vallisoletanos consideran que la coordinación entre los especialistas es buena.

   El estudio IBD2020 también revela que en Castilla y León, dos de cada diez encuestados son miembros de una asociación de pacientes de EII.