28 de julio de 2006

Zanahorias y tomates son mejores potenciadores del bronceado que las pastillas

Zanahorias y tomates son mejores potenciadores del bronceado que las pastillas

SEVILLA, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

La naturaleza tiene numerosos elementos naturales contra los efectos nocivos del sol, como son las zanahorias o los tomates, que resultan mejores que las pastillas que ahora se comercializan como fotoprotectores, afirmó el jefe del servicio de Dermatología del Hospital Virgen Macarena, Francisco Camacho.

Camacho, que se mostró "muy desfavorable" a la ingesta de este tipo de parafármacos, señaló además que "sólo deben considerarse un complemento" de las cremas o "fotoprotectores externos".

En declaraciones a Europa Press, explicó que estas cremas, que rechazan el sol, deben tener un factor mínimo del 15, aunque también aconsejó usar factores más altos como el 30 o el 50. Además, señaló que usar estos fotoprotectores "no impide el ponerse moreno" y recomendó buscar "los que protejan sólo de los rayos B, que son los perjudiciales, y no los que sólo provocan el color moreno en la piel".

Del mismo modo, Camacho apuntó que estos protectores se deben aplicar 30 minutos antes de la exposición al sol e irlo renovando a lo largo del día. También destacó la importancia de las prendas de ropa con fotoprotectores, algo "muy a tener en cuenta para los niños".

El jefe del área de Dermatología, también destacó la importancia de tomar el sol "con prudencia y poco a poco" para que la piel vaya pigmentándose; permaneciendo bajo la sombra el máximo tiempo posible y no tomando el sol desde las 11.00 horas hasta las 15.00 horas, sin sobrepasar en esas horas los 30 minutos de exposición.

El primer día que se toma el sol, principalmente, hay que tener muy en cuenta que las horas de exposición deben estar determinadas por el tipo de piel; desde las 3 horas de los latinos, hasta los célticos, personas de piel muy claras que no deben estar el primer día más de 20 minutos, y siempre con fotoprotector. Así, señaló que "existen personas que tras no tomar el sol en todo el año toman más de ocho horas en un día, y esos son los que se queman; los que se van a su casa con edemas y constituyen el grupo más propensos al cáncer de piel".

Del mismo modo, Camacho insistió en que la protección también se debe usar en ciudad, destacando que "siempre recomiendo usar siempre fotoprotector al salir a la calle, aunque en la playa hay que tener mucho más precaución".

Por último, apuntó que "es cierto que está aumentando la concienciación", sobre todo en la "gente joven y en los padres para proteger a los hijos". Sin embargo, añadió que "hay otros niveles de población a los que sólo les importa estar moreno" teniendo como consecuencia a la largo plazo "la piel atrófica, fotoenvejecida y sin darse cuenta que el siguiente paso es el cáncer de piel".