4 de febrero de 2009

VIH, tuberculosis y malaria absorben el 80 por ciento del I+D mundial en enfermedades olvidadas

WASHINGTON, 4 Feb. (OTR/PRESS) -

El primer estudio sobre gasto mundial en investigación y desarrollo en enfermedades olvidadas --las que afectan a millares de personas en todo el mundo, pero que no disponen de tratamientos eficaces o adecuados-- revela que de los más de 2.500 millones de dólares (unos 1.942 millones de euros) dedicados anualmente al desarrollo de nuevos fármacos, un 80 por ciento fueron a parar a únicamente tres enfermedades --el VIH, la tuberculosis y la malaria--. Mientras, otras enfermedades responsables de la muerte de millones de personas en los países pobres, se ven significativamente discriminadas en el desarrollo de nuevos tratamientos, y apenas reciben en su conjunto un 5 por ciento de los fondos.

Según este informe, realizado por especialistas del The George Institute y publicado en la revista PloS Medicine, la enfermedad del sueño, la leishamniasis y la enfermedad de Chagas reciben en su conjunto sólo un 4,9 por ciento de los fondos para I+D en este tipo de enfermedades en el sector farmacéutico mundial, mientras las enfermedades diarreicas alcanzan un 4,5 por ciento, las derivadas de parásitos un 2 por ciento, y la meningitis y la neumonía bacteriana se quedó en un 1,3 por ciento. Cinco enfermedades --lepra, úlcera de Buruli, tracoma, fiebre reumática y tifus-- reciben en cada caso menos de 10 millones de dólares o el 0,4 por ciento del gasto total. Para muchas de estas enfermedades, el presupuesto no da ni para desarrollar un sólo tratamiento nuevo.

CASI TODO VIENE DE DONANTES PUBLICOS O BENEFICOS

Existe amplia coincidencia en la necesidad de desarrollar nuevos fármacos y vacunas para prevenir y tratar las infecciones tropicales olvidadas en los países en vías de desarrollo. Por ejemplo, la creación de una vacuna para el sida, herramientas más efectivas para diagnsoticar la tuberculosis y mejores fármacos para luchar contra la leishamniosis o la enfermedad del sueño mejoraría en gran medida la salud en los países pobres. Sin embargo, hasta ahora no ha sido una prioridad para los que financian la investigación en este ámbito.

Los autores del estudio, patrocinado por la Fundación Bill & Melinda Gates, y que recoge otr/press, revela además el enrome peso que los recuros públicos y benéficos alcanzan en la investigación de este tipo de enfermedades, concretamente de un 90 por ciento del total. Asi, el gobierno estadounidense aporta un 42 por ciento de los recursos mundiales para investigar en este terreno, mientras la Fundación Gates llega al 18 por ciento. Una cuarta parte procede de asociaciones público-privadas, tales como la Iniciativa para la Vacuna del SIDA, o la Asociación de Medicinas para la Malaria.