25 de noviembre de 2007

Vecinos, comerciantes, restauradores y ecologistas dudan sobre la calidad del agua de grifo en Barcelona

BARCELONA, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (Favb), la Confederación de Comercio de Catalunya (CCC), el Gremio de Restauración de Barcelona y Ecologistas en Acción dudaron sobre la calidad del agua de grifo en algunos barrios de Barcelona.

La Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) levantó la polémica el lunes al afirmar que el agua que procede del río Llobregat, que llega al 8% de la ciudad, podría presentar un riesgo de cáncer con la acumulación y a lo largo de los años porque, de forma puntual, se ha superado la concentración máxima permitida de trihalometanos --un compuesto químico que se genera durante el proceso de potabilización del agua--. Al día siguiente, aseguraron que el agua es apta para el consumo.

INSEGURIDAD CIUDADANA.

El responsable de Medio Ambiente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (Favb), Josep Ferrandiz, afirmó hoy que existe "inseguridad ciudadana" sobre la calidad del agua de grifo en algunos barrios de la zona sur y pidió a técnicos y políticos que den una información "seria".

Ferrandiz indicó, en declaraciones a Europa Press, que "indudablemente una afirmación así causa alarma y no puede lanzarse si no está bien atada porque crea inseguridad ciudadana". Añadió que "el suministro de agua en una ciudad como Barcelona en pleno siglo XXI debe tener controles muy estructurados e información diaria".

Reclamó estudios sobre la calidad del agua y subrayó que por parte de las compañías suministradoras "no se están haciendo las inversiones necesarias, sino que muchas veces se lanzan a nuevos mercados en Latinoamérica y abandonan el mantenimiento diario aquí".

Por todo ello, Ferrandiz pidió que las entidades vecinales y de consumidores participen en el control sobre el mantenimiento de los suministros básicos de agua y electricidad. Indicó que el capítulo sobre si el agua es apta o no para el consumo humano necesita "información más seria". "No se puede decir que hay riesgo de cáncer, después negarlo y ya está", agregó.

LOS COMERCIANTES, LOS MÁS TRANQUILOS.

Por su parte, el secretario general de la Confederación de Comerciantes de Catalunya (CCC), Miguel Ángel Fraile, subrayó que los establecimientos que necesitan más agua son las panaderías, las pastelerías, bares y restaurantes, locales que regularmente realizan "controles obligados del agua del grifo" y que tienen "asegurado" un buen suministro.

En declaraciones a Europa Press, Fraile dijo que es "un tema importantísimo" en el que el sector del comercio tiene "tranquilidad absoluta". Consideró que, desde el punto de vista ciudadano, sí puede haber "dudas" sobre la calidad del agua del grifo en casa.

RESTAURADORES INDIGNADOS.

El responsable de Calidad del Gremio de Restauración de Barcelona, Joan Maria Torres, afirmó que "el sector está indignado y tiene una sensación de inseguridad enorme". En declaraciones a Europa Press, indicó que "no puede ser que se hagan unas afirmaciones sin concretar, se genere alarmismo y al día siguiente digan que no pasa nada".

Torres añadió que están "preocupados" porque la rectificación vino "sin una demostración clara, sin un estudio o datos evidentes" y ahora dudan sobre cuál es la verdad, ya que usan el agua "para todo, para cocinar y para trabajar".

"¿Quién me dice ahora que la cosa es correcta, por qué no hay ningún estudio?", se preguntó. "Dar esta información con tan poca capacidad técnica es de una improvisación y de una temeridad enorme", agregó. En este sentido, consideró que "alguien se ha equivocado", ya sea "técnico o político" y pidió que "asuma su responsabilidad".

PROPUESTAS ECOLOGISTAS.

Por su parte, Ecologistas en Acción criticó la cloración para potabilizar el agua porque da lugar a compuestos orgánicos que pueden resultar "tóxicos", según informaron en un comunicado. Apuntaron que podría cambiarse el tratamiento por otros menos nocivos como los filtros de carbón activo o el ozono.

Los ecologistas destacaron también el tratamiento con luz ultravioleta y los oxidantes para reducir la cantidad de materia orgánica y, por tanto, la aportación e cloro necesario para la potabilización.

Explicaron que la primera precloración, que tiene lugar cuando el agua llega a la planta de potabilización, es susceptible de ser sustituida por estas metodologías.