2 de junio de 2006

Todas las mujeres que se someten a técnicas de reproducción asistida necesitan un tratamiento de estimulación ovárica

ZARAGOZA, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El 100 por cien de las mujeres que se someten a técnicas de reproducción asistida precisan de un tratamiento de estimulación ovárica, que se realiza mediante la administración de una cantidad determinada de hormona FSH. Para analizar la calidad y seguridad de los tratamientos que se utilizan, se ha celebrado el simposio "Abordaje integral de la calidad de la reproducción asistida", en el marco del XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad, que se celebra en el Auditorio de Zaragoza desde el 31 de mayo al 2 de junio.

A este respecto, el doctor José Antonio Duque, Jefe de Servicio de Reproducción del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza y presidente del congreso, ha señalado que "según las ponencias y comunicaciones presentadas en este congreso, existe una tendencia a la utilización de FSH recombinante al considerarse que las gonadotropinas recombinantes son 100 por cien puras y que proporcionan un tratamiento más seguro en reproducción asistida".

La hormona FSH (folitropina alfa) puede obtenerse a través de la orina o mediante biotecnología. Los expertos han señalado en este simposio, patrocinado por la biotecnológica Serono, que las gonodatropinas recombinantes son mucho más seguras ya que presentan un grado de pureza absoluto, están totalmente caracterizadas, aumentando la seguridad y actividad, y por tanto garantizan un mayor éxito de la estimulación ovárica, primer paso a la hora de someterse a una técnica de reproducción asistida, independientemente de quien tenga el problema en la pareja.

El número de mujeres infértiles en España se ha incrementado en las últimas décadas. El factor más determinante en la infertilidad es la edad de la mujer. La sociedad actual somete a la mujer a una fuerte presión profesional, por lo que ésta retrasa su maternidad.

Se sabe que las posibilidades de concebir un hijo de forma natural disminuyen hacia la mitad de la treintena: a partir de los 35 años la fertilidad es de un 8 por ciento, y a partir de los 38 años se reduce a un 3 por ciento; y de este 3 por ciento, casi la mitad definitivamente son estériles.

En los ciclos de reproducción asistida, la estimulación ovárica se realiza mediante la administración de una cantidad determinada de FSH, que varía según las necesidades de cada paciente, y de acuerdo con un calendario del ciclo femenino. Por ello es fundamental que cada paciente pueda ajustar la dosis del medicamento según sus necesidades y con la garantía de que se administra la dosis correcta.

FÁRMACOS RECOMBINANTES

Los avances en el desarrollo de la FSH han permitido disponer hoy en día de un fármaco recombinante, formulado en microgramos, eficaz, seguro, fácil de administrar y que permite individualizar la dosis a las necesidades de cada paciente, que se comercializa como Gonal-FbM.

Además, los avanzados sistemas de administración en pluma precargada, lista para usar, permiten la auto-administración y garantizan que la dosificación sea exacta. En la práctica clínica se traduce en una mayor respuesta ovárica, necesidad de menor dosis farmacológica y menos días de tratamiento y mayor seguridad.

"Con este sistema de pluma precargada, cada paciente puede administrarse su tratamiento de forma totalmente autónoma, fácil y rápida. También puede ver en cada momento la cantidad de fármaco a inyectar, asegurando así que se administra siempre la dosis correcta.

Además, la formulación en microgramos permite determinar con exactitud en contenido de FSH en cada inyección, aumentando enormemente la eficiencia clínica del tratamiento", ha explicado el doctor Robert Bassett, director de Desarrollo de Productos de Serono.

LA INFERTILIDAD

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad afecta a más de 80 millones de personas en todo el mundo, y es la incapacidad que sufre una pareja para conseguir una concepción o que su embarazo llegue a buen término tras un año o más de relaciones sexuales regulares y sin protección.

Al menos el 10-15 por ciento de las mujeres de todo el mundo no pueden concebir un niño y padecen infertilidad primaria. Se calcula que el 10 por ciento de esas mujeres no pueden concebir en su primer año de intento y el 5 por ciento después de dos años.

La edad biológica adecuada para tener hijos es de los 20 a los 30 años, y hoy en día se tiene de los 30 a los 40 años. El índice de fertilidad mensual en parejas jóvenes, con coitos regulares, es del 20 por ciento por ciclo, mientras que en parejas que rondan los 40 años el porcentaje cae hasta el 5 por ciento.

El aumento de la edad de las mujeres para quedarse embarazadas es la causa principal del importante incremento de la infertilidad en nuestro país. A ello se unen otros factores como el estrés, la contaminación ambiental y la ingesta de sustancias tóxicas. España es uno de los países con el índice demográfico más bajo del mundo, con una media de 1,2 hijos por mujer.