29 de abril de 2008

Técnicos de Hacienda denuncian que los controles sobre aceite de Ucrania se hicieron sólo por escáner

MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha) denunciaron hoy que los controles físicos aduaneros a los que se sometieron las partidas de aceite de girasol a granel procedentes de Ucrania se realizaron mediante escáner, sin efectuar los análisis de laboratorio pertinentes, con el fin de comprobar que no presentaban ningún tipo de irregularidad y que no constituían un peligro para la salud pública.

Desde enero hasta la fecha llegaron a las aduanas españolas una veintena de partidas de aceite de girasol procedentes de Ucrania, cerca de 53.000 toneladas, de las que sólo una partida pasó "teóricamente" el control físico en Aduanas que exige la ley europea y que debería haber ido más allá de una mera comprobación rápida por escáner, según este colectivo.

La normativa comunitaria somete a control físico obligatorio el 5% de las mercancías para su admisión en una zona franca, de manera que sean reconocidas tangiblemente antes de su paso por la frontera.

El control documental, consistente en la comprobación de los certificados de Sanidad que acompañaban a las mercancías, se realizó sobre el 55% de las partidas (11), mientras que el control automático -sin examen documental aunque dispongan de certificado- se ejecutó sobre un total de 8 despachos, lo que supone el 40% restante de las importaciones de aceite de girasol procedentes de Ucrania desde enero.

Las aduanas por donde entraron las partidas de aceite de girasol procedente de Ucrania durante este cuatrimestre fueron Sevilla, por donde accedieron 13 lotes de este producto, Bilbao, con tres partidas, y las aduanas de Málaga y Barcelona, con dos lotes cada una de ellas.

Además, Gestha no descartó que se haya introducido aceite originario de Ucrania por fuera de las Aduanas, tras conocerse que la compañía francesa Saipol importó por el puerto francés de Sète una partida de 2.600 toneladas de aceite contaminado, de las que envió a España otras 125 toneladas.

Por este motivo, los técnicos pidieron autorización al ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, para investigar inmediatamente el destino final de estas "adquisiciones intracomunitarias".

"COLADEROS" EN ADUANAS

Los Técnicos de Hacienda denunciaron que los filtros actuales o protocolos de control y seguridad no son suficientes en las aduanas españolas, convirtiéndose a menudo en "coladeros" de mercancías procedentes de terceros países, como ocurrió con los dentífricos y juguetes procedentes de China (el caso Mattel) hace menos de un año, incumpliendo en ambos casos la normativa comunitaria que exige una media del 5% de reconocimientos físicos a la importación.

Este colectivo criticó que la Dirección de Aduanas de la Agencia Tributaria permita que empresas sin escrúpulos se sigan "saltando a la ligera" los controles al que deben estar sometidos los distintos productos por ley y muy especialmente cuando se trata de artículos dirigidos directamente al consumo humano y relacionados de forma muy estrecha con la salud, como es el caso de productos alimentarios.

AGILIDAD, MAYOR CONTROL Y COLABORACIÓN

Gestha afirmó compartir la "decisión drástica" del Ministerio de Sanidad y Consumo de lanzar una alerta a la población española, ya que, dadas las circunstancias, era la mejor forma de velar por la salud y seguridad de los consumidores.

Sin embargo, lamentó que los controles de las aduanas españolas no hayan funcionado con la "eficacia y agilidad" necesarias para que el aceite de girasol contaminado no saltara al canal de distribución, tal como ha ocurrido en otros países, como Francia, donde los lotes sospechosos fueron paralizados en sus aduanas sin provocar la alarma social, ni el desprestigio de las empresas envasadoras.

Por este motivo, Gestha solicitó que se extremen los controles e inspecciones en las aduanas a todos aquellos productos especialmente sensibles como los alimentarios, los productos para la higiene o los destinados a los niños, al tiempo que reclamó una mayor colaboración entre el Ministerio de Sanidad y las Aduanas.