2 de junio de 2006

Severo Ochoa.- El informe sobre las sedaciones a pacientes terminales constata que hubo casos de mala praxis médica

Había criterios opuestos entre los médicos y no se sabe si existía alternativa terapéutica eficaz cuando se decidió la sedación terminal

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El informe elaborado por el Colegio de Médicos de Madrid en el que se reconoce que hubo 34 casos de sedaciones contraindicadas en el hospital de Leganés ha sido elaborado basándose en la información médica contenida en 73 historiales clínicos estudiados. La mayoría de los pacientes tenían "patologías muy graves y con una expectativa de muerte a muy corto plazo".

En las conclusiones se pone de relieve que "existe una identificación errónea entre la instauración de medidas paliativas, justificadas en la mayoría de los pacientes, y la aplicación de sedación terminal". Asimismo se indica que hay cinco historias clínicas "en las que no se llegó a realizar sedación terminal con benzodiazepinas".

De los historiales estudiados, en 24 de ellos el informe considera que "la sedación terminal estaba indicada". En otras veinte historias clínicas "se ha hecho sedación terminal en pacientes que por estar en coma profundo eran innecesarias y no están indicadas. Ello constituye una mala práctica médica".

Existen diez historias clínicas más en las que "se ha hecho sedación terminal sin identificar el síntoma refractario y/o no se emprendían tratamientos específicos de control antes de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas". También en este apartado se dice que "ello constituye una mala práctica médica".

Otros nueve casos no han permitido alcanzar un consenso entre los médicos que han elaborado el informe sobre indicación o no indicación de sedación terminal. Hay asimismo cuatro historiales en los que "la sedación estaba contraindicada" y en los que la historia clínica "no documenta enfermedad terminal, no está demostrado que el síntoma sea refractario al tratamiento habitual, y/o no existe justificación de la no existencia de una alternativa terapéutica. Esto constituye una mala práctica médica".

Finalmente, las conclusiones del informe del Colegio de Médicos indica que "se han realizado sedaciones terminales con dosis injustificadamente altas de medicamentos y en asociaciones potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión respiratoria. Pese a ello no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada".

CRITERIOS COMPLETAMENTE OPUESTOS

En el informe, los médicos que han examinado los casos de sedaciones en el hospital Severo Ochoa se indica que "en varias historias clínicas estudiadas se aprecia una descoordinación funcional entre algunos facultativos", y dice al respecto que "hay ejemplos de conductas contradictorias de diferentes médicos que llegan a mantener criterios completamente opuestos en la opción terapéutica en el mismo paciente (tratamiento activo frente a sedación terminal), lo que sorprende en una unidad médica en la que varios facultativos deben tratar en jornadas sucesivas al mismo paciente".

También --dice el informe-- "existen casos en los que no se tiene certeza del diagnóstico del paciente cuando ingresa, o no se prescribe un tratamiento con finalidad terapéutica curativa durante un tiempo y/o dosis suficientes y, en consecuencia, no se sabe si existía o no alternativa terapéutica eficaz cuando se prescribió la sedación terminal".

Otro de los apartados del informe pericial (apartado D) indica que "se han hecho sedaciones terminales en pacientes en coma y en los cuales no estaba indicado sedar". Y el apartado E) dice textualmente que "las dosis de fármacos prescritas para las sedaciones, en general, eran elevadas".