12 de diciembre de 2012

La senescencia celular inducida por oncogenes puede ser clave en la terapia contra el cáncer

MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

Hallazgos recientes sugieren que la senescencia inducida por oncogenes (OIS, en sus siglas en inglés) podría desempeñar un papel clave en la terapia contra el cáncer en el futuro, puesto que investigadores estadounidenses han identificado un mecanismo previamente desconocido en la regulación de la OIS, según los resultados publicados en 'American Journal of Pathology'.

El envejecimiento de la célula o la senescencia celular tiene un papel importante en la respuesta fisiológica natural para el desarrollo del tumor, ya que oncogenes activados son capaces de inducir la senescencia. En muchos tipos de células normales, OIS depende de la inducción de la respuesta de daño en el DNA, por lo que el estrés oxidativo y la hiperreplicación de ADN genómico ya se han propuesto como causas principales de lesión del ADN en las células OIS.

Los investigadores del nuevo estudio, un grupo de científicos de Nueva York, Oregon y Michigan, en Estados Unidos, informan de que la baja regulación de un grupo de desoxirribonucleósidos es otra fuente endógena de daño en el ADN. "En las células humanas normales, OIS representa un importante mecanismo de seguridad que inhibe la proliferación de células premalignas", explica el investigador principal, el doctor Mikhail Nikiforov, del Departamento de Biología Celular del Instituto del Cáncer Roswell Park en Buffalo, Nueva York (Estados Unidos).

El equipo investigó los procesos endógenos que causaron daño en el ADN en los fibroblastos humanos sometidos a OIS y demostraron que el daño del ADN, al menos parcialmente, se origina por la expresión insuficiente de las enzimas clave implicadas en la biosíntesis de desoxirribonucleósido y el agotamiento subsiguiente de trifosfato de desoxirribonucleósido endógeno (dNTP). Los investigadores encontraron que incluso la restauración parcial de agotamiento intracelular de los focos de dNTP es suficiente para la supresión sustancial de daño en el ADN y la senescencia.

"Creemos que nuestros datos identifican una función previamente desconocida de desoxirribonucleótidos en la regulación de la senescencia inducida por oncogenes. Nuestros resultados sugieren que tanto el agotamiento de nucleótidos y la replicación del ADN activo se requieren para la inducción eficiente de los daños en el ADN y OIS," concluyen estos expertos.