17 de noviembre de 2014

SEIMC avisa de que un mal de los antibióticos puede comprometer "gravemente" la eficacia del tratamiento

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha avisado, con motivo de la celebración, este martes, del Día Europeo para el Uso Prudente de Antibióticos, de que un mal de los antibióticos puede comprometer "gravemente" la eficacia del tratamiento de las infecciones producidas por bacterias resistentes, lo que "retrasa, dificulta y encarece la curación de los pacientes".

Y es que, las infecciones por bacterias resistentes a antibióticos de última línea, es decir, al último recurso terapéutico frente a bacterias resistentes a otras familias de antibióticos, están aumentando en España y Europa.

De hecho, según la red de vigilancia europea EARS-Net del ECDC, España es uno de los países europeos con mayores tasas de resistencia a las fluoroquinolonas en Escherichia coli, bacteria que provoca con frecuencia infecciones urinarias y de sangre, y que en 2012 superaba cifras del 35 por ciento.

"Según recomendaciones de la UE y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lucha contra la resistencia debe ser una prioridad nacional. Para ello, es fundamental la implicación tanto de los profesionales sanitarios, como de los pacientes, la población general y las autoridades. En este sentido la educación y la concienciación son elementos clave", ha comentado el experto de SEIMC, Jesús Oteo.

Por ello, la sociedad ha recordado que el uso correcto de los antibióticos es "imprescindible" para preservar su eficacia en la actualidad y en el futuro; los antibióticos son los "únicos" fármacos cuyos efectos secundarios pueden afectar a otras personas distintas a las que los han consumido incluso mucho tiempo después de haberlo hecho; sólo puede recetarlos un médico; y que las bacterias resistentes a los antibióticos son un "peligro" para toda la población porque pueden provocar infecciones difíciles de tratar.

Finalmente, ha alertado de que el aumento de las bacterias resistentes a casi todos los antibióticos puede condicionar el uso de gran parte de las técnicas y procedimientos de la medicina actual; y que las infecciones producidas por bacterias resistentes a los antibióticos hacen que con frecuencia se produzca un retraso en el uso de la terapia apropiada, una peor evolución y un aumento de la estancia hospitalaria.

Para leer más