27 de febrero de 2006

Sanidad regulará por Real Decreto que las donaciones de cordón sean altruistas y no dirigidas a una persona concreta

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Sanidad y Consumo declinó hoy valorar el envío de células madre de la infanta Leonor a Estados Unidos, y se remitió a las últimas declaraciones realizadas el coordinador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, en las que defendió el carácter altruista de las donaciones de cordón umbilical.

A este respecto, el departamento que dirige Elena Salgado está preparando una normativa para regular los bancos de cordón umbilical, que transpone la Directiva europea sobre células y tejidos. El Real Decreto, que será aprobado por el Consejo de Ministros en el primer semestre de este año, dejará claramente regulado que las donaciones de cordón umbilical deberán tener carácter altruista, y no podrán ir dirigidas a una persona concreta.

El doctor Matesanz aseguró el pasado 3 de febrero, durante la presentación de un simposium sobre 'Bancos de sangre de cordón umbilical', que el Ministerio de Sanidad potenciará la donación de cordón umbilical, para que todas las mujeres que quieran puedan almacenarlos en un banco público, de manera altruista, para su posterior trasplante a personas que padezcan una enfermedad congénita o adquirida de la médula ósea.

España es el segundo país del mundo en número absoluto de cordones umbilicados donados (sólo por detrás de Estados Unidos), con unas 20.000 unidades almacenadas, lo que supone el 10% de las depositadas en todo el mundo.

La sangre de cordón umbilical contiene células progenitoras hematopoyéticas que pueden ser empleadas para trasplante en pacientes sin parentesco con el donante, fundamentalmente en casos de niños con leucemia aguda o inmunodeficiencias. En este sentido, el coordinador de la ONT añadió que la eficacia de estos trasplantes es de uno por cada 323 unidades, tres veces superior al de donaciones de médula ósea.

Por ello, la ONT subrayó la necesidad de fomentar las donaciones de cordón umbilical para aumentar las posibilidades de encontrar un donante adecuado y, por tanto, de trasplantar las células a todo paciente que lo necesite, según los principios de solidaridad, equidad y acceso universal del sistema español.

Para eso se pretende ampliar la actual red de bancos, con el fin de abarcar el número mayor posible de donaciones, para que todo quien quiera pueda donarlo el cordón de su hijo. Asimismo, se pretende recoger muestras selectivas de algunas minorías étnicas emergentes en España, para poder atender a toda la población.

SEIS BANCOS PUBLICOS EN ESPAÑA.

El almacenamiento de cordón umbilical en bancos comenzó a generalizarse a mediados de los años 90, tras los primeros trasplantes realizados en Francia y Estados Unidos a finales de los 80. Hasta ahora se han realizado en todo el mundo cerca de 6.000 trasplantes de células de cordón, de los que 328 se han realizado en España. Con los cordones donados en España se han efectuado 304 trasplantes en todo el mundo.

En España hay seis bancos de cordón, ubicados en Barcelona, Málaga, Madrid, Galicia, Valencia y Canarias), que están asociados a una serie de maternidades, donde personal entrenado procede a la recogida de los cordones.

Rafael Matesanz reiteró su rechazo hacia los bancos autólogos de cordón umbilical, de carácter privado, que tratan de captar como clientes a los padres de un recién nacido para guarden el cordón de su hijo, previo pago de unos 2.000 euros, ante la hipotética posibilidad de que pueda utilizarlo en un futuro para curar una enfermedad.

A este respecto, dijo que en la actualidad no hay base científica para asegurar a ninguna persona estos supuestos beneficios de su propio cordón, ya que las enfermedades de la infancia no pueden recibir sus propias células por un componente genético. Además, la probabilidad de que contraiga una enfermedad que precise un trasplante de este tipo es de 1 entre 20.000.

En España, no están autorizados la presencia de estos bancos privados, existiendo algunas en países como Reino Unido o Bélgica, donde algunas familias españolas han enviado para su almacenamiento, previo pago, el cordón umbilical de sus hijos. Matesanz advirtió de que dichos bancos no garantizan nada, y disponen de la información genética de miles de personas.