1 de agosto de 2006

Sanidad activa desde hoy la campaña de información para prevenir los efectos de las altas temperaturas sobre la salud

Sanidad activa desde hoy la campaña de información para prevenir los efectos de las altas temperaturas sobre la salud

MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Sanidad y Consumo inició hoy, coincidiendo con el primer día de agosto, fecha en la que muchos españoles comienzan sus vacaciones de verano, la campaña de información para prevenir los efectos de las altas temperaturas sobre la salud. Recordará en radio y televisión la necesidad de seguir unos mínimos consejos para evitar los problemas de salud que pueden ocasionarse en esta época del año debido a la exposición prolongada al sol y a las altas temperaturas.

La campaña de información irá dirigida especialmente a los colectivos más vulnerables, como ancianos, niños, enfermos crónicos y personas socialmente más desfavorecidas. Se emitirá hasta el próximo 20 de agosto en radios y televisiones, cuenta con un presupuesto de 1,2 millones de euros.

Las principales recomendaciones para prevenir los problemas que pueden ocasionar las altas temperaturas sobre la salud pasan por refrescarse cada vez que sea necesario, d durante los días de mucho calor, refrésquese cada vez que lo necesite, beber agua abundantemente y asegurarse de que niños y ancianos también lo hagan, aunque no sientan sed; protegerse de la exposición directa al sol, evitar la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor; permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados; usar ropa clara, ligera y que deje transpirar; tener en cuenta que las altas temperaturas afectan especialmente a niños, mayores y enfermos crónicos, consulte a su médico, y mantener las medicinas en lugar fresco, porque el calor puede alterar su composición y su efecto.

Esta campaña forma parte del Plan de Acciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud, activado por el Gobierno desde el pasado 1 de junio. Dentro de las medidas del plan, está también disponible para todos los ciudadanos el teléfono de atención gratuito las 24 horas del día (900 22 22 99) de Cruz Roja, que ofrece un servicio de consulta a los ciudadanos y, además, en caso necesario, genera visitas domiciliarias a las personas que se considere que se encuentran en situación de riesgo.

PRECAUCIÓN ANTE LOS RAYOS SOLARES

Pero Sanidad recuerda que no sólo las altas temperaturas pueden ocasionar problemas de salud durante estos días del año. El verano es una época en la que dedicamos gran parte del tiempo libre a actividades que suponen un mayor contacto de nuestra piel con los rayos solares, por lo que es necesaria una adecuada protección, sobre todo porque los efectos negativos de la exposición prolongada al sol son acumulativos.

Quemaduras, insolaciones, afecciones oculares, alteraciones del sistema inmunitario, envejecimiento cutáneo prematuro o melanomas son algunas de las consecuencias que pueden producirse si no se toman medidas de prevención.

Para evitar problemas de este tipo, desde el Ministerio de Sanidad y Consumo y las organizaciones especializadas en este ámbito se recomienda evitar la exposición al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas) así como las exposiciones prolongadas o dormirse al sol. Es también muy importante proteger adecuadamente la piel, la cabeza y los ojos con ropa, sombreros o gorros y gafas de sol. Se deben utilizar productos de protección solar adecuados a la edad, tipo de piel y zona del cuerpo en la que se aplican. Estos protectores deberán aplicarse treinta minutos antes de exponerse al sol y renovarse cada dos horas y después de cada baño. Por último, no se debe olvidar la protección de los niños, ya que son especialmente susceptibles a sobre exposiciones al sol en esta época del año, cuando disfrutan de vacaciones. Se debe evitar especialmente que los niños menores de 3 años estén expuestos al sol.

PRECAUCIÓN EN LAS ZONAS DE BAÑO

Durante las vacaciones, hay que tomar también precauciones en las zonas de baño, sobre todo con las zambullidas, que provocan cada año aproximadamente un 5% de las lesiones medulares que se producen en nuestro país, sobre todo en niños y adolescentes.

Los expertos recomiendan precaución, ya que el mayor riesgo es no tener conciencia del peligro que puede suponer sumergirse en el agua de forma inadecuada. Para evitar problemas, conviene no lanzarse al agua en lugares desconocidos, en zonas con poca profundidad o desde una altura elevada o en lugares en los que pueda haber obstáculos como piedras, ramas o un exceso de bañistas. Hay que introducirse en el agua lentamente o bien tirarse de pie varias veces antes de hacerlo de cabeza y, en este último caso, colocando los brazos en prolongación del cuerpo para proteger el cuello y la cabeza. En caso de que se produzca un accidente, y ante la necesidad de traslado, hay que inmovilizar el cuello, evitar movimientos de columna y avisar a un profesional para que realice dicho traslado, evitando en lo posible los vehículos utilitarios particulares.

También en las piscinas y zonas de baño deben tomarse las necesarias precauciones higiénicas para evitar los contagios de patologías como conjuntivitis, otitis y otras similares. Se debe utilizar calzado de goma en las zonas de duchas para evitar infecciones por hongos, como el "pie de atleta". Y se debe tener también cuidado con los cortes de digestión que se producen por bañarse después de haber comido y sin respetar el tiempo prudencial para ello.

Además, es recomendable ducharse antes de introducirse en el agua tanto por higiene como por aclimatación térmica, sobre todo en aquellos lugares en los que hay un contraste muy elevado entre la temperatura exterior y la del agua.

PREVENIR LOS RIESGOS DE ORIGEN ALIMENTARIO

Por último, en verano es también recomendable prestar especial atención a los hábitos alimentarios para evitar posibles intoxicaciones como consecuencia de las altas temperaturas, ya que éstas favorecen el desarrollo de microorganismos en los alimentos. Estas intoxicaciones suelen ser más graves en personas vulnerables, como niños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con trastornos del sistema inmunitario. Por ello, hay que extremar las medidas de higiene, tener especial precaución con los alimentos que contengan huevo, utilizar exclusivamente agua potable tanto para beber como para cocinar, y no consumir alimentos perecederos que estén a temperatura ambiente.

Además, en verano hay que tener también especial cuidado a la hora de reponer en nuestro organismo la cantidad de agua y sales que perdemos durante esta época del año, evitando así las deshidrataciones.