9 de septiembre de 2007

Salud de Andalucía indemnizará con 148.000 euros a un hombre al que amputaron la pierna por un retraso en el diagnóstico

MÁLAGA, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) deberá indemnizar con 148.093 euros a un hombre de 51 años al que amputaron la pierna por debajo de la rodilla por un error médico, ya que se produjo un retraso en el diagnóstico de un tipo de cáncer en la pierna del paciente que llevó finalmente a la extirpación.

El paciente, a través del letrado Damián Vázquez de la Asociación Defensor del Paciente, presentó una reclamación de responsabilidad patrimonial en la que pedía una indemnización económica de 462.000 euros.

Según recoge la resolución del SAS, a la que tuvo acceso Europa Press, el afectado acudió el día 12 de diciembre de 2003 a las urgencias del Hospital Carlos Haya al sufrir un dolor en la pierna izquierda. En la exploración se le diagnosticó tendinitis, por lo que le recomendó reposo y antinflamatorios.

Dos semanas después pasó reconocimiento médico en su mutua de accidentes de trabajo, donde no apreciaron ningún dato patológico. En enero de 2004 acudió a su médico de cabecera, quien le remitió a cirugía general por un lipoma en el brazo derecho e insuficiencia venosa en la pierna.

Varios meses después, en mayo de ese mismo año, volvió a su médico de cabecera que emitió de nuevo un documento para enviarlo a cirugía general. A esta consulta, el paciente acudió el 26 de junio, cinco meses después de la primera consulta, para extirparle el lipoma del brazo, además de pedir una prueba para valorar la insuficiencia venosa en la pierna, cuya cita le llegó cuatro meses después.

El mismo día de junio acudió a las urgencias del Hospital Virgen de la Victoria por un dolor intenso e inflamación en el miembro inferior. El diagnóstico fue insuficiencia venosa y se descartó la patología urgente, según se detalla en el escrito del SAS.

Posteriormente, tras pasar consulta con su médico de cabecera y con traumatología, ingresó en el Hospital Carlos Haya el 5 de agosto, practicándose el día 11 una punción de biopsia, diagnosticándose al final 'condrosarcoma', un tipo de cáncer cuya única solución era la amputación de la pierna, que se realizó el día 17 de septiembre. Más tarde pasó a salud mental para recibir apoyo psicológico y rehabilitación.

El dictamen médico tras analizar la documentación concluye que "el retraso de meses en el diagnóstico correcto de su enfermedad ha condicionado de forma decisiva su tratamiento, obligando a la amputación". Así, precisa que no se le diagnostica un posible tumor, que luego fue confirmado, hasta siete meses después del inicio de sus síntomas; momento en el que el único tratamiento posible es el quirúrgico.

Conforme a esto, se establece que existe "una relación de causalidad indirecta por retraso en el diagnóstico correcto de la patología que padecía, entre las asistencias sanitarias cuestionadas y el resultado final que se reclama, por lo que procede la responsabilidad patrimonial, que requiere como requisito esa relación de causalidad".