7 de marzo de 2011

Residir en localidades situadas a más de 700 metros de altitud aumenta el riesgo de sufrir un melanoma

Residir en localidades situadas a más de 700 metros de altitud aumenta el riesgo de sufrir un melanoma
EP

GRANADA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las personas que tienen el lugar habitual de residencia en localidades situadas a más de 700 metros de altitud tienen más posibilidades de sufrir un melanoma o cáncer de piel, se desprende de un artículo publicado en el último número de la revista 'Actas DermoSifiliográficas', de la Academia Española de Dermatología y Venereología, que advierte que el riesgo "aumenta considerablemente".

Según los autores de este artículo, investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y del Hospital Clínico San Cecilio de la capital granadina, la prevalencia de melanoma más alta se encuentra en poblaciones que residen entre los 1.400 y los 1.499 metros de altura sobre el mar, siendo la tasa de prevalencia de 2,36 personas por cada 1.000 habitantes.

En concreto, estos investigadores han analizado los casos de melanoma clínica e histológicamente diagnosticados a personas residentes en la provincia de Granada, que acudieron al centro hospitalario entre los años 1982 y 2007 (25 años).

Como principal factor ambiental modificable en el desarrollo del melanoma cutáneo, estos especialistas apuntan a la radiación ultravioleta. Teniendo en cuenta que las personas que residen a gran altitud reciben elevadas dosis de radiación UVB, el objetivo de este trabajo fue analizar la posible asociación entre melanoma y altitud y medir la dosis eritemática diaria (dosis de irradiación solar capaz de producir un eritema mínimo en la piel de cada persona) a diferentes altitudes.

Estos expertos en la materia comprobaron así que, a partir de los 700 metros de altura, la dosis eritemática diaria aumenta de forma exponencial a medida que se asciende en altitud.

Esto se debe, según apuntan, a la ubicación de la capa límite atmosférica, aproximadamente entre los 1.000 y los 1.200 metros de altitud, rompiéndose y ascendiendo en algunos casos a partir del mediodía solar debido al calentamiento radiativo de las superficies. Por encima de la capa límite atmosférica se encuentra muy poca concentración de aerosoles, disminuyendo la absorción y dispersión de la radiación UV debida a las partículas.

La incidencia del melanoma cutáneo se ha incrementado notablemente en todo el mundo, especialmente en la raza caucásica y en los países industrializados. En España, la tasa de incidencia de melanoma también ha aumentado en las últimas décadas. Suiza y el Tirol austriaco las zonas que presentan una mayor incidencia de melanoma con respecto a otros países de Europa central que están situados a una latitud similar.

MAYORES DE 60 AÑOS

Si se compara la incidencia de melanoma ajustada por superficie relativa corporal, se encuentra en individuos mayores de 60 años la mayor incidencia de melanoma en la cabeza y el cuello, donde la radiación UV acumulada es mayor. Además, el melanoma es más frecuente en las piernas de las mujeres, donde la radiación UV acumulada es mayor que en las piernas de los hombres.

Este artículo ha sido firmado por el doctor Pedro Aceituno, del Servicio de Dermatología del Clínico de Granada, y los profesores Agustín Buendía y Salvio Serrano, del Departamento de Dermatología de la UGR; Francisco José Olmo, del Departamento de Física Aplicada de la UGR, y José Juan Jiménez, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la misma universidad.