Los recortes presupuestarios en la sanidad catalana harán crecer un 3% sus listas de espera no urgentes, según Boi Ruiz

El conseller de Salud, Boi Ruiz.
GENERALITAT/EP
Actualizado: martes, 1 marzo 2011 18:47

El conseller de Salud obligará a los centros sanitarios públicos a tener 'déficit cero'

BARCELONA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El conseller de Salud de la Generalitat catalana, Boi Ruiz, ha avanzado que los recortes presupuestarios en los centros sanitarios harán incrementar un 3 por ciento las listas de espera no urgentes en Cataluña durante los próximos dos años, debido a la menor compra de actividad por parte de la Generalitat, también cifrada en un 3 por ciento.

En declaraciones a Europa Press este martes, Ruiz ha argumentado que ésta y otras actuaciones figurarán en el paquete de medidas urgentes que se implementarán por un periodo de dos años, para frenar el estado de "caída libre" en que se encuentran las finanzas del sistema sanitario público.

"Los enfermos urgentes no se esperarán" y el crecimiento de las listas de espera se centrará "en algunas patologías que desde el punto de vista de la espera no lesionan un órgano, ni una función, ni ponen en peligro la vida, como por ejemplo los juanetes", ha subrayado Ruiz.

Como medida de choque adicional, Salud pagará un 2 por ciento menos por los actos asistenciales, tanto en la sanidad pública como en la privada, y serán los centros quienes deberán gestionar cómo asumir estas reducciones.

"En el conjunto no es un drama", ha señalado el conseller, quien ha pedido comprensión a la ciudadanía para aceptar que las medidas de ahorro son imprescindibles para sortear la situación de "máxima gravedad" y porque, en cualquier caso, ningún paciente quedará desatendido y solo esperarán un poco más aquellos que por su dolencia puedan hacerlo.

Ruiz, que ha reivindicado que el concepto de lista de espera incluya tan solo a las personas que no tienen la operación programada, ha enmarcado estos dos puntos en un "plan de choque" imprescindible de acometer, si bien la voluntad de la Conselleria es instaurar un nuevo paradigma de racionalización que permita consolidar el ahorro más allá de 2013.

Salud ha insistido en el hecho de que será cada centro quién gestione cómo afrontar estos ahorros, en base a su autonomía, a cuya comprensión también ha apelado Ruiz para insistir en que las medidas son "duras" pero también suponen una garantía para mantener el sistema sanitario.

AHORRO DE 900 MILLONES

El conseller ha indicado también que el ahorro que deberá afrontar la Generalitat en el presupuesto sanitario se situará entre los 900 y lo 1.000 millones de euros, un 10 por ciento del presupuesto del año anterior, a la espera de acabar de cerrar las cifras.

Asimismo, se obligará a las empresas y consorcios públicos a tener un déficit cero, se retrasarán inversiones en nuevas infraestructuras hospitalarias si no está garantizado su funcionamiento una vez inauguradas y se acometerá un plan de reducción de la estructura administrativa cercano al 25 por ciento.

"No tenemos el dinero que necesitamos", ha resumido Ruiz, que presentará este miércoles el programa de reducciones previsto por la Conselleria en una reunión con un centenar de presidentes y directores de centros sanitarios, tras una reunión este lunes en el seno del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut).

PERSONAL Y SUELDO

El conseller ha precisado que, a pesar de bajar las tarifas en un 2 por ciento y la actividad no urgente en un 3 por ciento, no está prevista una nueva reducción de los salarios de los profesionales --tras el descenso del 5 por ciento del año pasado--, del mismo modo que no contempla despidos de personal.

"La actividad no bajará excesivamente como para justificar que un hospital tenga que hacer un expediente de regulación de ocupación", ha asegurado, aunque sí ha reconocido que en casos específicos deba recolocarse algún trabajador en otro puesto, horario y también quizás en otra localidad.