14 de mayo de 2012

El Real Decreto de reformas de Sanidad condena a la farmacia rural española a la "indigencia"

Piden revisar las condiciones de retorno del primer tramo de la nueva escala de aportaciones y deducciones y proponen un método para ello

El Real Decreto de reformas de Sanidad condena a la farmacia rural española a la "indigencia"
EUROPA PRESS

SEVILLA, 14 May. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR) sostiene, entre sus principales conclusiones, que el actual redactado del Real-Decreto ley 16/2012 de sostenibilidad de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) "condena" a las farmacias de baja facturación "a la inviabilidad e indigencia en términos económicos".

Así se desprende del trabajo 'Análisis Práctico de la Aplicación del RDL 16/2012 en la pequeña Farmacia Rural española', recogido por Europa Press, en el que se reprocha la actual escala de deducción que recoge esta norma, que se sustenta en función de la facturación con cargo a los fondos públicos y que resulta "directamente proporcional a la facturación de la farmacia e inversamente proporcional a la necesidad que ésta presenta".

Tal y como ya declaró a Europa Press el propio presidente de la SEFAR, Francisco Javier Guerrero, quien dispone de una farmacia rural en el municipio de El Madroño (Sevilla), para los boticarios rurales esta escala de aportaciones y deducciones "ha de ser fruto de un error", por lo que piden su "rectificación" y un "desarrollo lógico y coherente".

El RDL establece también que para ser beneficiario de estas deducciones el farmacéutico no tiene que haber sido objeto de sanción administrativa o inhabilitación profesional, si bien la norma "no establece ni la tipología de la sanción ni la caducidad de la misma", por lo que la SEFAR entiende también que se "condena eternamente" a una farmacia que ha sido sancionada --incluso por una sanción leve-- a no percibir estos fondos derivados de la aplicación del RDL 16/2012.

Tras advertir que el actual modelo de farmacia de proximidad vigente en España es "inviable en las actuales condiciones de planificación y retribución", los boticarios rurales aluden igualmente a la "incongruencia" de que en un sistema "intervenido a nivel estatal en casi todos los aspectos de su actividad" (márgenes de beneficio, descuentos, planificación de aperturas, condiciones de los locales, guardias, etcétera), se siga manteniendo un sistema retributivo "que perjudica la mala ubicación y no estimula la actividad profesional".

"La situación ha llegado a un punto en el que existe un considerable número de farmacias que, a día de hoy, no son viables y que a medida que continúen las políticas de contención de gasto irán teniendo que cesar en su actividad si no se actúa de manera coyuntural sobre ellas", alegan desde la SEFAR, que aluden a las medidas coyunturales recogidas en el RDL 09/2011, "que marcaron una línea de actuación al reconocer una necesidad e introducir por primera vez un mecanismo corrector".

Por contra, critican que las medidas tomadas hasta ahora en el 16/2012 son "insuficientes" y advierten que al estar basadas en incrementos de margen "ahondan en el mismo error", además de que el 16/2012 "parece derogar el anterior decreto".

Tildan igualmente de "incoherente" que todos los tramos del escalado desgraven 850 euros al mes, "a excepción del tramo que va de cero euros a 25.000 euros, que provoca un retorno a la farmacia situada en dicho tramo menor cuanto menor sea su facturación, ó lo que es lo mismo, se ayuda menos a la farmacia con menor viabilidad, condenándola a su cierre".

RECOMENDACIONES

Por todo ello, han instado por revisar las condiciones de retorno del primer tramo de la nueva escala de aportaciones y deducciones de manera que la percepción dineraria por parte de la farmacia sea proporcional a su necesidad y no a su facturación.

Para tal fin, desde la SEFAR proponen un método que consistiría en introducir un primer escalado en el que las farmacias con una facturación de cero euros recibirían un máximo de 1.700 euros, mientras que las farmacias con una facturación máxima de 25.000 euros percibirían un techo de 850 euros. En concreto, la fórmula que proponen para estos supuestos es la siguiente: 1.700 euros - (Facturación mensual en euros x 3,4 por ciento).